- A uno le disparan camino a su casa y a otro lo quieren despedir
Los concejales sandinistas Juan José Martínez Córdoba y Alejandro Sáenz, junto al liberal Gelmin Francisco Martínez Herrera, de la Alcaldía de Quezalguaque, municipio del departamento de León, se presentaron a las instalaciones de LA PRENSA para denunciar varias acciones en su contra, que interpretan como represalias por firmar el pasado 17 de diciembre la destitución del Alcalde sandinista de ese municipio, Bruno Montoya.
Los tres de cuatro concejales que posee ese municipio leonés aseguraron que tras la destitución del edil han sido víctimas de diversas amenazas.
Sáenz aseguró que la noche del viernes 21 de diciembre él se dirigía en moto a su casa de habitación, ubicada sobre el kilómetro 107 y medio de la carretera León-Chinandega, cuando uno de dos encapuchados abordo de otra moto, con las luces apagadas, se le acercó y le disparó dos balazos a quemarropa. Precisó que un disparo entró por un costado de la chaqueta que llevaba puesta y el otro pasó cerca del casco que utilizaba.
Sáenz, quien es secretario del Concejo, afirmó que interpuso la denuncia en la delegación policial y esta investiga los hechos. Sin embargo, comentó que quienes le dispararon lo conocían porque lo alcanzaron cerca de su casa y viajaban encapuchados.
Sáenz estimó que el ataque se debió al apoyo para destituir a Montoya por ineficiencia administrativa, concentración de poder y reiteradas ausencias en el cargo.
Por su parte el concejal Martínez Córdoba denunció que él ha sido amenazado con ser destituido de su cargo de profesor en el colegio Nuestra Señora de Mercedes, en este municipio, porque según la directora de ese centro, él ha insultado a un miembro de la comunidad educativa, en alusión al alcalde.
CONCEJALES: “ALCALDE ARBITRARIO”
El concejal liberal Martínez Herrera aseguró también que a pesar de su destitución, Montoya se resiste a abandonar su cargo y está sesionando con los suplentes de los concejales sandinistas, identificados como Lucía del Socorro Ruiz Borda y Fabio Centeno Ruiz.
Martínez Herrera sostuvo que el alcalde insiste en sesionar porque “le urge comprar una nueva camioneta para hacer sus quehaceres, porque meses atrás destruyó una nueva en supuestas diligencias realizadas durante la noche en (el balneario de) Poneloya” y añadió que esa es la segunda camioneta que el edil destruye en un año.
Los concejales justificaron que la iniciativa de destituir al alcalde, firmada junto a un cuarto concejal suplente, obedece entre otras razones a que el alcalde tiene un grave problema auditivo que no le permite escuchar absolutamente nada, por lo que se había asesorado del ex alcalde de ese municipio y ex diputado suplente del departamento, Hugo Julián Ruiz Urbina, a quien acusan de promover su precandidatura para un nuevo período en la comuna.
Los concejales sostuvieron que Ruiz Urbina da órdenes directas a los trabajadores de la municipalidad, que tiene ingresos propios anuales por el orden de un millón de córdobas.
Martínez Herrera agregó que él y los otros dos concejales fueron víctimas de una serie de injurias y calumnias durante un cabildo municipal el 23 de diciembre, que él calificó como “un show político organizado por secretarios comarcales del Frente Sandinista ahora con la camisa de los CPC”, los polémicos Consejos de Poder Ciudadanos, órganos políticos paraestatales, creados por el presidente Daniel Ortega.
ALCALDE ESTÁ AMPARADO
Los concejales explicaron que por las vacaciones del Consejo Supremo Electoral (CSE) no han presentado la resolución de destitución del alcalde.
Sin embargo, señalaron también que tras su destitución Montoya se amparó en el Tribunal de Apelaciones, circunscripción Occidente, en el Complejo Judicial de León, con la finalidad de revertir la decisión del Concejo.
A través de intermediarios, Montoya ha declarado a medios locales que él no dejará el cargo mientras el CSE no admita la resolución de los concejales.