Estas niñas forman parte de Las Pastorelas, de Tipitapa, con las que se recrea el Nacimiento de Jesús. (LA PRENSA/DELWING CRUZ)

Fe y tradición en Las Pastorelas

Son las 5:30 p.m. En las calles del municipio de Tipitapa se puede ver a María montada en una burrita, junto a ella va José. Ambos buscan posada. El objetivo de María y José es el mismo de 100 niños más, personificar una de las tradiciones más antiguas que giran entorno al nacimiento de Jesús: […]

Son las 5:30 p.m. En las calles del municipio de Tipitapa se puede ver a María montada en una burrita, junto a ella va José. Ambos buscan posada. El objetivo de María y José es el mismo de 100 niños más, personificar una de las tradiciones más antiguas que giran entorno al nacimiento de Jesús: Las Pastorelas.

Según la señora Miriam Rayo, mayordoma de La Pastorela, el fin de la actividad es rescatar las tradiciones e inculcar en los niños el amor a Dios. Agregó que desde octubre vienen trabajando en el montaje escénico de esta obra, la cual consiste en presentar acontecimientos previos al Nacimiento de Jesús y finalizar con el esplendor inocente del pesebre, la adoración de los pastores y la visita de los tres Reyes Magos.

Doña Miriam es una señora de 65 años y desde niña le gustaba participar en este tipo de actividades. Sin embargo, fue hasta hace 20 años atrás que ella en conjunto con dos amigas más se hicieron cargo de llevar a cabo La Pastorela.

“La única satisfacción que me queda es ver la alegría de los niños, porque la Navidad es para ellos. Por esa razón es que yo me esfuerzo tanto, aunque al final termine cansada”, dice.

Imara Chávez, una de las pobladoras del municipio, dijo que es bonito ver que no se ha perdido la tradición, ya que ella de niña participaba en Las Pastorelas.

“Primero salí de pastorcita, después de ángel y por último fui María. Ahora ando acompañando a mi sobrinita que va de pastorcita”, manifestó.

“Creo que la idea es muy buena. Yo vengo todos los años con mis nietos, para que ellos vean cómo fue el Nacimiento de Jesús. Considero que esta es una forma de no perder las costumbres”, dijo la señora Julia Sevilla.

La niña Yahoska Henríquez, quien personificó a la Virgen María, manifestó que es un privilegio para ella representar a alguien que es muy importante para todos. Ella desde hace cinco años atrás participa en esta actividad, pero es el primer año que lo hace como María.

Después de dos horas de recorrido por Tipitapa La Pastorela llega a su final y doña Miriam espera con ansias el próximo año.

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