Diciembre es un mes de mucha alegría y celebración: la Gritería, la Navidad y Fin de Año, son ocasiones que aprovechamos para demostrar nuestro júbilo con música, danza y canto, sin olvidar la pólvora como un medio de celebración y expresión de nuestra alegría.
Lamentablemente, las quemaduras en niños y niñas por manipulación inadecuada de pólvora se incrementan durante la celebración de estas fiestas. Estos accidentes causan desde una quemadura simple en el brazo, hasta dolorosas tragedias, por lo que es importante conocer algunos conceptos y medidas de prevención básicas para evitar quemaduras.
¿Qué son las quemaduras?
En medicina, una quemadura es un tipo de lesión a la piel causada por diversos factores: las quemaduras térmicas que se producen por el contacto con llamas, líquidos o superficies calientes y otras fuentes de alta temperatura. También pueden ocurrir quemaduras químicas y quemaduras eléctricas.
Tipos de quemaduras
Quemaduras de primer grado: en este tipo de quemadura sufre lesiones la capa más superficial de la piel, es decir la epidermis, por ejemplo las quemaduras solares. Estas evolucionan hacia la curación espontánea de tres a cinco días y no producen secuelas.
Quemaduras de segundo grado: comúnmente producidas por líquidos calientes o por exposición breve a las llamas. Producen ampollas, de tal forma que el área afectada presenta un enrojecimiento intenso, apariencia lustrosa debido al líquido que supura y gran sensibilidad a los estímulos, incluso al aire.
Cuando la piel sufre quemaduras de segundo grado, se conservan elementos viables que sirven de base para la regeneración del epitelio o piel por lo que se denominan de espesor parcial. Estas lesiones se curan espontáneamente por re-epitelización en un periodo de 14 a 21 días.
Quemaduras de tercer grado: estas quemaduras son fáciles de reconocer, son producidas por exposición prolongada a líquidos con temperaturas elevadas, llamas o electricidad. Poseen un aspecto blanco o pálido, carbonizado, con textura dura o acartonada. En las quemaduras de tercer grado no hay dolor, debido a la necrosis o desintegración de todas las terminaciones sensitivas.
Prevenir las quemaduras
Es imprescindible enseñar a los niños y niñas las medidas de seguridad adecuadas en caso de incendio y el peligro que ofrecen la manipulación de fósforos y juegos pirotécnicos.
Impedir que los niños se suban a la cocina o tomen objetos calientes como planchas y puertas de los hornos.
Voltear los mangos de los sartenes hacia la parte posterior de la cocina, de tal manera que los niños no puedan tomarlas y que no puedan ser volcadas accidentalmente.
Colocar extintores de incendios en lugares claves en la casa, el trabajo y la escuela.
Reconocer y ensayar rutas de escape en caso de incendio en casa, en el trabajo y en la escuela.
Instalar alarmas de humo en el hogar y verificar que funcionan bien.
* El autor es Jefe del Servicio de Emergencias, del Hospital Central Managua «Dr. César Amador Kühl».