- Benard aparece en Informe Mitchell sobre esteroides
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Marvin Benard, cuya historia de esfuerzo y éxito lo convirtió en un ejemplo para la juventud nicaragüense, sufrió una fisura en su perfil, al aparecer entre los jugadores de Grandes Ligas implicados en el uso de esteroides.
De acuerdo al informe elaborado por el ex senador demócrata George Mitchell, contratado por las Ligas Mayores para investigar todo lo concerniente al consumo de sustancias prohibidas en el beisbol, Benard utilizó productos de un laboratorio del área de la bahía en San Francisco (Balco).
LA PRENSA conversó ayer con Benard desde su residencia en Richland, Washington, y el nica admitió que en efecto consumió sustancias en una ocasión con consecuencias negativas.
-¿Consumiste esteroides?
Lo hice en una ocasión con el propósito de apurar la rehabilitación de mi rodilla en el 2002. Había sido operado y venía la Serie Mundial. Yo quería estar ahí. No lo justifico, me equivoqué, pero en un momento así , uno toma decisiones y comete errores.
-¿Y eso ayudó a recuperarte?
Más bien me afectó. Los tendones no soportaron la sustancia y me tuvieron que hacer tres operaciones más, dos en las rodillas y una en la espalda. Los músculos se me pusieron muy fuertes y tensos y comenzaron a halar de distintas partes del cuerpo.
-Las sustancias, “la crema” y “el limpiador”, ¿cómo las adquiriste?
A través del entrenador personal de Barry Bonds, Greg Anderson. Él vio mi dificultad en la rodilla y me ofreció ayuda.
-¿Bonds estaba enterado?
No. Barry es bien celoso con sus cosas, y su entrenador es sólo para él. Pero cuando se iba, nosotros le hacíamos consultas a Anderson.
-Es difícil creer que no usaste esteroides en tus mejores años…
Lo sé, y confieso que a estas alturas no estoy preocupado por lo que la gente crea o deje creer. Sé el esfuerzo que hice para llegar a las Mayores y sé que estuve limpio por más de seis años y medio, pero fallé una vez y eso lo ensucia todo.
-Antes lo habías negado…
No creí que fuera oportuno referirme a ese tema porque había mucha especulación y habrían venido hacia mi en busca de respuestas. Así que mejor estuve al margen.
-¿Te quedó alguna lección?
Siempre se aprende. Ahora al menos puedo decirle a mi hijo con propiedad que no debe hacer eso, porque afectaría su salud. Esa es la gran lección. Es dura, pero siempre es útil.