(LA PRENSA/CORTESÍA CANAL 2)

Leticia controla a Octaviano

Los venenosos de Cobras y Lagartos no se dan por vencidos, siguen luchando con uñas y dientes por conseguir por lo menos parte de la fortuna de Luxus. Lo que no se imaginan es que hay otro heredero por ahí y Leticia sin querer va a descubrir el mayor secreto de su padre, ya que […]

Los venenosos de Cobras y Lagartos no se dan por vencidos, siguen luchando con uñas y dientes por conseguir por lo menos parte de la fortuna de Luxus. Lo que no se imaginan es que hay otro heredero por ahí y Leticia sin querer va a descubrir el mayor secreto de su padre, ya que anda enamorada de Martín o mejor dicho de Luciano, el único hijo de Omar, quien murió sin saber que tenía un heredero.

Pero eso no es todo, Leticia decide jugar rudo con su papá, para que la deje en paz lo sigue y lo encuentra con Milú, pero por el momento no le dice nada a su madre para no causarle daño. Además, su atención está centrada en descubrir el pasado de Luciano, sin imaginar que lo que hay ahí es mucho más importante de lo que imagina.

Pero por el momento eso será difícil, porque Octaviano es el único que sabe que Luciano es el hijo de Omar, aunque si Enriqueta logra salir del manicomio donde la tiene su desnaturalizado hijo, la verdad se sabrá, solo que para eso pasará mucho tiempo porque tengo la ligera sospecha de que Leticia también acompañará a Enriqueta en el manicomio.

Quien anda como niño con juguete nuevo es Foguiño, no halla qué hacer con el dinero que se supone heredó de Omar. Aunque cuando está borracho le dan remordimientos de conciencia por estar usurpando el lugar de Duda y se pone a llorar, pero sigue disfrutando de los lujos, veremos hasta cuándo aguanta porque después de todo parece que no es tan malvado.

Una vez que le notifican oficialmente a Foguiño que es el heredero de Omar, su familia repentinamente se vuelve amorosa, es el centro de atención para todo mundo y hasta se van a vivir con él a la mansión que fue de Omar. La única que en realidad lo quiere con o sin dinero es Kika y todo iba bien con ellos y sus planes de matrimonio hasta que la interesada de Ellen se interpone; aunque él la desprecia, ella logra que él no llegue a la iglesia y deje plantada a la pobre Kika, quien decide dejar lo mundano y entregarse al Señor.

Pero no solo la vida amorosa de Foguiño es un desastre, también su vida como ejecutivo ya que solo disparates se le ocurren, la única buena decisión que toma es dejar a Celina en la presidencia. Esteban y Leona quieren lograr que Bel venda su parte de Luxus por que creen que Foguiño acabará con todo, pero Bel aunque es ingenua no quiere vender por lealtad a la memoria de su tío, así que el par de cobras tendrá que ingeniárselas para quedarse con la fortuna.

El primer paso de los venenosos es agradar a Bel, pero cometen el error de llevarse a Sushi a un orfanato. Bel se pone furiosa y va en busca del pequeño, pero Duda ya lo había sacado del lugar. Solo que Esteban para reivindicarse con su novia encuentra nuevamente al pequeño y se lo lleva a casa de Bel, el muy tonto no sabe que ese pequeño es quien puede unir nuevamente a Duda y a Bel.

La estrategia de ambos venenosos es hacer sentir culpable a Bel por el estado de salud de Esteban y la muy tonta siempre cae en su jueguito, no soporta la idea de que por su culpa Esteban empeore en su supuesta enfermedad. Pero además del chantaje emocional, la pareja de cobras llegó mucho más lejos, planeó secuestrar a Bel, para sacar dinero de Luxus, por supuesto para que no haya sospechas también se llevan a Esteban, pero lo separan de Bel y arman tremendo drama, Bel piensa que lo están matando a golpes y todo por defenderla a ella. Vamos a ver qué pasa después del secuestro porque Duda se está acercando a Bel.

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