- Tras atentado contra policías el pasado sábado
Miles de personas se manifestaron en silencio en toda España para condenar el nuevo atentado de ETA, mientras los partidos políticos preparan una gran concentración para hoy en Madrid, entre nuevas demandas de ilegalización contra el entorno político de la organización terrorista.
El asesinato del guardia civil Raúl Centeno, de 24 años, por parte de tres miembros de ETA, que dejaron malherido a otro agente, Fernando Trapero, de 23 años, el sábado en el suroeste de Francia, ha provocado esta nueva movilización de la sociedad española.
Ante los ayuntamientos y otros organismos oficiales de todo el país, miles de personas se congregaron para rechazar ese ataque, el primero con víctimas mortales de ETA desde hace casi un año y después del anuncio de la ruptura de la tregua, el 5 de junio.
Los partidos políticos con representación en el Parlamento preparan una concentración unitaria, apoyada por los sindicatos y los empresarios, para escenificar conjuntamente la repulsa a esa acción terrorista y pedir el fin de ETA.
Pero, pese a los esfuerzos por dar una respuesta unitaria, las tensiones que la acción de la banda terrorista y la respuesta que debe recibir provoca en la sociedad española quedaron de nuevo de manifiesto ayer.
Durante las concentraciones celebradas en Madrid y otras grandes ciudades como Barcelona, Zaragoza y Sevilla, grupos de ciudadanos lanzaron insultos contra el Gobierno socialista y pidieron la dimisión del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, al que reprochan haber intentado buscar una salida negociada con ETA.
En Madrid, en la céntrica Plaza de Cibeles, decenas de personas causaron momentos de tensión al alterar los cinco minutos de silencio convocados para protestar contra la banda terrorista con gritos e insultos contra Zapatero y los representantes socialistas presentes en ese acto.
La concentración convocada para hoy tendrá lugar a las 19:00 horas (12:00 M en Nicaragua) en un lugar muy emblemático de la capital, en la Puerta de Alcalá, junto a la entrada principal del parque de El Retiro, en silencio y bajo el lema “Por la libertad, para la derrota de ETA”.
La convocatoria conjunta de esa concentración es un intento de recuperar la unidad frente a la organización terrorista y superar el áspero enfrentamiento que el Gobierno y la oposición conservadora mantienen sobre la política antiterrorista a seguir con ETA.
Los conservadores volvieron a reiterar su petición de ilegalización de los partidos Acción Nacionalista Vasca (ANV) y Partido Comunista de las Tierras Vascas.