Un conjunto de barcos aparcados en el muelle de alguna ciudad costera son el resultado de mezclas de óleo sobre tela, que a punta de pincel, espátula e incluso los dedos, el artista somoteño Igor Corrales bautizó bajo el nombre Astillero Italiano de Porto Fino. A simple vista parecería un cuadro más; sin embargo, tiene un valor agregado que lo hace especial: fue escogido por el escritor colombiano Gabriel García Márquez, en una exposición que se realizaba en Cartagena hace un año, en la que participaban varios artistas jóvenes de toda Latinoamérica. “Alguien le dijo (a García Márquez), le voy a obsequiar una pintura y escogió esa”, comentó el artista. Corrales no recuerda el nombre de la exposición ni la fecha exacta de la misma. Pareciera que minimiza el hecho que el Premio Nobel de Literatura haya escogido su cuadro entre la variedad; sin embargo, expresó de manera parca que ha sido una dicha y que le ha dado mucho entusiasmo para seguir adelante.
Actualmente el artista está participando en una exposición latinoamericana de países que están a la orilla del Mar Caribe y se realiza en Trinidad y Tobago. Cuando conoció al resto de artistas participantes, creyó llegar a las “Grandes Ligas”. Adujo que este logro tiene más mérito que el que García Márquez haya escogido su cuadro porque, como él mismo admite, pudo elegirlo porque estaba acorde con la decoración de su casa o hacía juego con la alfombra.