La esperanza de contar con alguna prueba de que la franco-colombiana Ingrid Betancourt, rehén de las FARC, está viva, parecía concretarse, aunque podrían no llegar a tiempo para la reunión del martes entre los presidentes venezolano, Hugo Chávez, y el francés, Nicolas Sarkozy.
Hablando al margen de la cumbre de la OPEP en Riad, el presidente Chávez afirmó: “Estoy seguro de que Ingrid está viva aún cuando no tengo una prueba material, un vídeo, una grabación”.
“Pero antes de salir de Caracas, recibí un mensaje de (el líder de la guerrilla colombiana de las FARC, Manuel) Marulanda, diciendo que confíe en su palabra”, precisó Chávez.
En París, unas 150 personas, entre ellas varias personalidades y miembros de la familia de Ingrid Betancourt, manifestaron por la liberación de la franco-colombiana, retenida por las FARC desde 2002, y la de todos los rehenes.
Entre los participantes estaba el esposo de Betancourt, Juan Carlos Leconte, quien manifestó estar casi seguro de que existían pruebas de que estaba viva pues había tenido noticias en este sentido cuando estuvo en Caracas la semana pasada.
“Espero que las pruebas de vida llegarán”, manifestó la madre de la rehén, Yolanda Pulecio. “Podría ser un vídeo”, agregó. “Podría ser una grabación con la voz”, estimó por su parte Astrid Betancourt, hermana de Ingrid.