El complot en contra de Dudda ha dado los resultados esperados para Leona y Esteban esta semana en la telenovela Cobras y Lagartos.
A raíz del supuesto amorío que se da entre Leona y Dudda, Bell está muy decepcionada de su amor fugaz. Tanto, que llega a su casa a reclamarle acerca de su relación con Leona, pero él insiste en su inocencia y asegura que el incidente fue obra de la malévola de su prima. Bell le cree por un momento, pero cuando nota que la nueva joya que tiene Silvana en su blusa es su amuleto de la suerte, todo se desmorona.
Bell queda tan impactada que llega llorando donde Omar y acusa a Dudda de ladrón. Por ello, Silvana se siente ofendidísima y se lo manifiesta a Pereira, su eterno enamorado, quien a su vez esconde un importante secreto en torno a su identidad. ¿Será que descubrirán el secreto que Pereira esconde con tanto recelo?
Muy por el contrario, la vida le sonríe a Foguinho. Después de que la Policía emprende una intensa persecución en contra de este ladronzuelo, el destino decide ponerlo en el camino del buen samaritano de Dudda, quien lo ayuda a escabullirse y hasta le brinda la oportunidad de trabajar en su empresa. Con este encuentro se ha iniciado una nueva amistad pero lo que queda por verse es si Foguinho será capaz de aprovechar esta oportunidad y cambiar su vida.
Por otro lado, Milú sigue con la crisis económica que la caracteriza y llega al punto de proponerle a su sirvienta que se haga pasar por gurú para ganar algunos dólares. Sin embargo, el plan no le resulta mucho porque la gurú se roba las ganancias.
A Leticia tampoco le va mal, pues a pesar de haberse marchado de casa, encuentra en la empresa de Dudda un trabajo, amigos y un hogar donde vivir en paz.
Esta seguridad Leticia se la comunica a su madre y hermana, quienes insisten en que regrese a casa, pero ella se niega rotundamente. En cuanto al plano amoroso, hay indicios de que a ella le gusta Dudda. ¡Y cómo no le va a gustar! Estoy segura de que esto representará un gran conflicto para Bell, si es que se llega a enterar.
La inocente de Julia siente que está locamente enamorada de Teo y le ha insinuado su disposición de entregarse a él porque piensa que ha encontrado a la persona indicada. Pero gracias a Tomás, se entera de que su príncipe azul la engaña, noticia que la deja totalmente destrozada. La pobre no logra comprender por qué su enamorado no le dijo la verdad desde un principio si a ella no le interesa el estatus social que posee.
En la vida de Esteban todo ha dado un giro inesperado ahora que Teresa ha regresado al panorama. Lo peligroso del asunto es que la aparición de su madre puede complicar las cosas para Leona y él porque Teresa ha descubierto sin querer el complot contra Bell. Esta pareja debe actuar muy rápido antes de que Teresa decida revelarlo todo.
Lo más irónico que acontece esta semana es que Leona parece sentirse atraída por Dudda, algo que va totalmente en contra de sus principios, porque según ella, no puede enamorarse de un hombre pobre. Sólo el tiempo dirá si ella cederá a sus deseos ocultos o logrará desprenderse de estos. Resistirse a los encantos naturales de Dudda no es tarea fácil.