- Alexis Argüello valora el futuro de Román González
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Las comparaciones son odiosas, inútiles y por lo general inconvenientes, pero ¡cuánto entretienen!
En Nicaragua estamos siempre en búsqueda de otro poeta como Rubén Darío, de un lanzador como Denis Martínez y un pugilista tipo Alexis Argüello, pinoleros que han conseguido trascendencia internacional.
Y lo único que crece a través de los años es la frustración, cuando talentosos individuos parecen no distinguir el lugar correcto para sus prioridades y terminan convertidos en calamidades.
Pero, ¿cuándo otro Alexis? Es la pregunta que nos hemos hecho desde que el “flaco explosivo” colgó los guantes y dejó de pulverizar adversarios, mientras nos privaba de emociones que no hemos vuelto a experimentar.
“Pero si ahí viene el ‘Chocolatito’. Ese será mejor que yo”, dice el propio Argüello, antes de soltar una de sus habituales carcajadas… “Las cosas que él hace, la forma como se mueve y como combina, yo lo aprendí con el tiempo. Este jodido ya lo trae”, agrega el “flaco”. Es una demostración de humildad.
Argüello es el referente del boxeo nacional y uno de los más brillantes pugilistas que ha producido América Latina. Y una de las virtudes que le caracteriza es no dar muchas vueltas para decir lo que piensa y siente. Así que su opinión sobre González no tiene pizca de diplomacia.
“Cuando hace varios años dije que se trataba de un fenómeno, muchos se pusieron a reír y pensaron que yo estaba loco, pero ahí lo tienen ahora. Es un muchacho que ha trabajado duro y que va a hacer una gran historia”, agregó Alexis, su descubridor e impulsor.
La más grande historia pugilística pinolera la escribió precisamente Argüello, al ganar tres coronas mundiales en categorías distintas y delinear una trayectoria sin manchas, gracias a su enorme dedicación, espíritu de sacrificio y herramientas físicas formidables, lo mismo que a su carisma y su don de gente.
“Ese muchacho va a ser mejor que yo y viene de una familia de boxeadores. Lo que tenemos que hacer es apoyarlo, brindarle las condiciones a él y a su familia para que él se pueda concentrar en el boxeo”, señaló Argüello.
MANO DURA CON ÉL
Además de ser su principal motivador, Argüello se ha convertido en el ejemplo para González, quien ha repasado los vídeos de las peleas de Alexis y se mueve como él sobre el entarimado.
“Yo creo que está bien que se proponga ser bueno, pero él sabe que eso requiere de mucho sacrificio y concentración. A veces me lo encuentro y me dice que no lo he llamado. Yo lo que le digo es que vaya entrenar, que no joda”, dice Alexis riendo.
González profesa la religión evangélica y en una ocasión se le perdió dos días a Alexis de los entrenamientos y su excusa era que andaba en el culto.
“Quién sabe en qué clase de culto andaba, pero le hablamos serio y se ha comprometido a trabajar duro y ha cumplido. A mí no me sorprende su victoria, porque sabía que estaba preparado para lo que hizo”, afirmó.
Sólo el tiempo podrá decirnos hasta dónde se elevará el “Chocolatito”, y aunque por ahora las palabras de Alexis son un enorme peso sobre sus hombros, cada día prueba que puede salir a flote y triunfar.