- Los conflictos laborales son muy comunes hoy en día. Según los expertos son, incluso, normales. ¿Cómo debe lidiar con ellos cuando sobrepasan su límite?
Milton Santana es un joven de 22 años, estudiante de Contaduría Pública. Se desempeña como pasante en una empresa junto con un joven de casi su misma edad y ambos desean entrar a esa empresa de manera permanente.
Milton dice sentirse incómodo en su trabajo, pues cree que aunque esté haciendo todo bien, su compañero pasante ha tratado de dejarlo en ridículo enfrente de su superior. “Una vez me escondió unos documentos que tenía que presentar, sólo para que yo quedara mal con mi jefe. Supe que él los había tirado a la basura unas horas antes, ya que los había dejado en mi escritorio y era la única persona que estaba cerca”, cuenta con expresión de angustia.
Además, Milton dice que su compañero gusta de hacer comentarios negativos acerca de él con las demás personas de la empresa.
Casos como el de Milton, abundan hoy en día y se han convertido en un obstáculo más con el que lidiar en el ambiente laboral.
Marlene Saravia, sicóloga laboral, explica que el conflicto es un hecho social “normal entre las personas” y se debe a diferencias de personalidad o la diferencia de percepciones.
DIFERENTES PERCEPCIONES
Cuando se trata de diferencia de opiniones, Saravia dice que “en la negociación de conflictos hay que tomar en cuenta las características de la personalidad y quiénes son las personas que tienen la inteligencia emocional para ver desde la perspectiva del otro”.
Agrega que “lo más adecuado es entrenar a la gente, sabiendo que siempre van a haber conflictos, la tendencia a negociar y que la gente se siente a dialogar, enseñarle a la gente a desarrollar la escucha empática, la tolerancia y el respeto hacia la otra persona”.
CHOQUES DE DE PERSONALIDAD
Cuando el problema entre empleados se debe a diferencias de carácter, entonces Saravia aclara que “no es posible caerle bien a todo mundo. En un puesto de trabajo si no caes bien, hay que ignorar y no buscar el conflicto, porque hay que saber que por alguna gente se puede ser amado y por otros rechazado”.
Por otro lado, cuando la solución está fuera de las manos de las personas involucradas, la licenciada Martha Zapata, coordinadora de Desarrollo Institucional de la Dirección de Recursos Humanos de la Universidad Americana (UAM), dice que “si se trata de problemas interpersonales, le corresponde al jefe inmediato dialogar con las personas dentro del conflicto y apaciguar las causas que lo generan”. Asegura que es correcto que exista una reunión entre ambas partes y un superior.
ACTITUDES DESHONESTAS
Sobre el caso del compañero de Milton, Zapata dice que “las personas con poca capacidad tienen actitudes antiéticas”. Además, agrega que los celos profesionales “se dan cuando las personas no se sienten seguras de su capacidad o desempeño”. Recomienda que si existe confianza, se puede dialogar, “que le diga a su compañero que su actitud no le agrada porque es antiética y deshonesta”.
Si usted está pasando por una situación similar a la de Milton, es importante que busque una solución. Para ambas expertas consultadas, la clave es la comunicación franca y abierta, y la negociación en las diferencias. Póngalas en práctica.