- Cinco expertos en cocina nos explican cuáles han sido las claves de su éxito profesional
Su fascinación por la pastelería, llevó a José Luis Ramírez Sevilla a convertirse en Chef ejecutivo. Se define como chef empírico y asegura que su amor por la cocina no es herencia de familia, sino una pasión personal. En su largo camino como cocinero ha realizado cursos de especialización y ha participado en festivales de cocina a nivel centroamericano. Sus inicios fueron en un hotel capitalino, como steward, después se interesó por la pastelería, pero hoy lleva 17 años de experiencia como cocinero y uno como chef ejecutivo del Holiday Inn Select. Quería ser chef pastelero, pero una vez en la cocina se me abrieron nuevos horizontes, me empezó a llamar la atención la cocina, ahora tengo el orgullo de ser chef ejecutivo, señala.La cocina que más le encanta es la francesa por su elegancia. Me encanta innovar, crear, decorar es una de mis cualidades y la cocina francesa, es tan elegante y delicada que se presta más a la decoración. Afirma que su interés por ser chef pastelero era porque le encanta la decoración, en pastelería te inspiras mucho más, porque haces figuras, pero luego me di cuenta que la cocina era más interesante, afirma con orgullo. Para Rodríguez, las claves esenciales de la buena cocina son organización, dedicación y presentación. Además, agrega que en la buena cocina no pueden faltar las hierbas naturales como el romero, mejorana, menta, albahaca y por supuesto la sal. Dentro de la gastronomía todos los ingredientes son importantes, todos son buenos y necesarios, afirma. Rodríguez afirma que la satisfacción de su trabajo la alcanza cada vez que los clientes se sienten satisfechos con su comida y reconocen su buen trabajo.Una vez que sale de su trabajo le dice adiós a la cocina, aunque de vez en cuando entra en ella para dar rienda suelta a sus dotes de pastelero.