- Granos básicos, aceite, huevos y perecederos más caros en mercados
-
Ver Infografia > Justo como cantó hace ya quince años el dominicano Juan Luis Guerra, en Latinoamérica: “el costo de la vida sube otra vez, el peso que baja ya ni se ve … y las gasolinas suben también” y en Nicaragua este fin de semana la realidad no fue al revés.
Ese es el panorama desolador que lamentaban comerciantes y compradores ayer domingo en los principales mercados de Managua: el arroz y el aceite subieron de precio, los frijoles y el azúcar siguen caros, el costo de los perecederos se disparó y los huevos están por las nubes.
De los principales productos de la canasta básica, según confirmó LA PRENSA en un recorrido por estos centros, sólo el precio de la carne de res y de cerdo se mantiene estable, pero los comerciantes creen que a medida que se acerque diciembre, estos también se incrementarán.
Mientras, la libra de pollo se sigue cotizando a 18 córdobas, porque las empresas avícolas aseguran que los alimentos para los pollos y la generación de energía eléctrica extra para enfrentar los apagones han elevado sus costos de producción.
Los comerciantes consultados aseguraron, en general, que los costos de los productos subieron “más de lo normal” este fin de semana, debido a la escasez de los mismos y al alza en los combustibles.
Justa Espinoza, comerciante de verduras en el Mercado de Mayoreo, también atribuyó las alzas a las recientes lluvias que afectaron principalmente el norte de Nicaragua, la principal zona productiva del país.
PERECEDEROS SON LOS MÁS CAROS POR LAS LLUVIAS
Los productos de la canasta básica que experimentaron la mayor alza este fin de semana fueron los perecederos, como las chiltomas, zanahorias, tomates, repollos y lechugas, porque según los comerciantes, el exceso de lluvias pudrió la mayoría de estos en el campo.
La docena de chiltomas que a principios del mes se cotizaba en 8 córdobas, subió la semana antepasada a 15 córdobas, y ayer ya alcanzó los 20 córdobas.
También la libra de papa subió de seis a siete córdobas; la docena de zanahorias pasó de treinta a cuarenta córdobas; el repollo se mantuvo en quince por unidad, y el precio de cada lechuga aumentó de diez hasta quince córdobas. Los tomates también se cotizaban a veinte córdobas por docena.
Asimismo, en las abarroterías, la libra de arroz subió un promedio de cincuenta centavos respecto a la semana anterior, para ofrecerse hasta en 7.50 córdobas.
La libra de frijoles, cuyo precio se ha duplicado en los últimos seis meses, se mantuvo en 17 córdobas y el azúcar entre 4.50 y cinco córdobas la libra.
El aceite también subió de precio. El litro que la semana pasada se cotizaba a 22, alcanzó ayer los 23 córdobas, mientras el bidón se cotizaba hasta en 410.
Los huevos igual se mantuvieron al alza. La cajilla se cotizaba ayer en 60 córdobas y la media cajilla entre 30 y 32 córdobas. Por cada huevo los comerciantes pedían dos córdobas como mínimo.
Únicamente los precios de la carne de res y de cerdo se mantuvieron estables. El lomo de res se cotizaba a 35 córdobas la libra y la posta de pierna en 32 córdobas.
Igual el lomo de cerdo rondaba los 30 córdobas por libra y la misma medida de carne molida se ofrecía en 22 córdobas.
LA GENTE COMPRA LO JUSTO, DICEN COMERCIANTES
Sin embargo, a pesar del panorama de crisis que pintan los precios, el ir y venir de la gente en los mercados no fue menor este fin de semana, aunque no a todos los compradores se les veía cargando paquetes de compras.
Más bien, el cuadro más frecuente era el del comerciante enamorando más de lo común y el comprador regateando el precio hasta el cansancio, si no era dando la media vuelta en busca de otro puesto más barato.
“La gente compra y siempre viene al mercado porque tiene que comer, pero hemos visto que compran poco, lo justo para comer o menos que eso”, aseguró Adán Hernández, comerciante de una abarrotería en el Mercado de Mayoreo.
La mayoría de los comerciantes en los mercados manifestaron que tienen la esperanza de que sus ventas mejoren en la medida que se acerca diciembre y una vez en vísperas de Navidad la gente compre más con sus aguinaldos, aunque admiten que por el costo de la canasta ese dinero rendirá menos.