- La Selección Femenina de Futbol lució errática ante Costa Rica
“De qué sirve participar, si no se gana. Sólo los fracasados no aspiran a la belleza del triunfo”, mencionó en una ocasión Jorge Valdano, ex miembro de la directiva de Real Madrid.
Hace dos días la Selección Nacional Femenina de Futbol, dejó muy clara que el nivel de juego y la dirigencia técnica no ha crecido lo suficiente como para encontrar un triunfo ante Costa Rica y acariciar el sueño de una participación en los Juegos Olímpicos.
Ese sueño empezó a alimentarse, luego de una buena actuación de la tropa pinolera frente a las salvadoreñas, derrotándolas por 2-1 y 3-0 en la primera ronda, pero que se opacó en la segunda etapa de la eliminatoria ante Costa Rica.
Se esperaba que el combinado Azul y Blanco revertiera ese marcador (0-3 en Nicaragua) en casa costarricense, pero el triste resultado fue una goleada de 6-0.
Así, la Selección Nacional le dijo adiós a la clasificación olímpica.
Penosa actitud
Lo más lamentable aún es que la selección no mostró signos de vida, ni las ganas suficientes de ganar en el terreno ante la tricolor. La prensa costarricense señaló que las jugadoras nicaragüenses se mostraron desorganizadas, inseguras y erráticas.
“Con tres goles abajo en el marcador global, fue imperdonable el nerviosismo con que las nicaragüenses saltaron al terreno. Bastó el primer gol, al minuto 12, para que el equipo se cayera y el triunfo tico fuera más fácil”, así publicó el diario La Nación.
Ante este resultado, minutos después que finalizó el partido, Edward Urroz, técnico de la Selección Nicaragüense, sólo pudo decir:
“Sabíamos que era un encuentro difícil, veníamos a dar una buena presentación, a evitar una goleada, pero no se pudo”.
Es evidente que el trabajo de Urroz en el partido de vuelta no dio un resultado positivo. El onceno nacional se planteó de manera defensiva, una actitud que no evitó la goleada de las ticas.
¿Qué aspectos deben cambiar?
Con un mejor trabajo y mayor apoyo al futbol femenino, pero principalmente la mentalidad cambie del conformismo hacia un objetivo claro que lleve a las victorias, el futbol nicaragüense dejará de ser subestimado y pasará a un nivel más competitivo mentalmente que se exprese en el terreno de juego.