- Medallas costaron a deportistas hambre y dormidas al estilo indigente en Guatemala
CORRESPONSAL/ESTELÍ
Arriesgar la vida por amor al deporte y que habitualmente merece grandes sacrificios, fue lo que un grupo de 23 atletas nicaragüenses demostraron cuando decidieron por voluntad propia viajar el pasado fin de semana a Guatemala para participar en un Torneo Centroamericano de Taek Wan do.
Su tenacidad y valentía les llevó a los 20 taekwandistas capitalinos y tres estelianos, a pasar penurias cuando para llegar a su destino debieron transbordar buses, viajar al raid, dormir en el suelo y hacer un tiempo de comida, pues el poco dinero que llevaban no alcanzó para pagar los costos de estadía en los más humildes hospedajes guatemaltecos.
Según Yáder Aburto Sánchez, uno de los competidores, originario de Managua, las privaciones que vivieron iniciaron cuando la empresa pollos Tip Top descartó el patrocinio, argumentando que prefería ayudar a la emergencia de Nicaragua provocada por las intensas lluvias de las últimas semanas.
Tras esta negativa, los instructores decidieron buscar por cuenta propia el transporte, el cual sería garantizado por Evert Maltez Canda, entrenador de la Escuela Olimpia de Estelí.
“Cuando llegamos a Estelí, Maltez nos dijo que a última hora no había conseguido el transporte tal a como lo prometió” expresó Aburto.
Los atletas fueron advertidos por José Antonio González, Director Técnico de la Asociación Nicaragüense de Taek Wan Do, que tenían tres opciones: reducir la delegación, regresarse a Managua o viajar por su propia cuenta.
Mostrando agallas, los taekwondistas eligieron la última opción e iniciaron la odisea el viernes 19, el sábado llegaron hasta El Amatillo, ubicado entre El Salvador y Guatemala, donde durmieron en el suelo.
El domingo les esperaba lo peor, pues durante todo el día el único alimento fue una hamburguesa y así encararon la competencia, logrando conquistar cinco medallas de oro, dos de plata y una de bronce.
“Seguramente pudimos haber ganado más medallas, pero levantamos campo, porque además un árbitro chapín descalificó a uno de nuestros atletas y se armó un gran pleito, donde incluso hubo lesionados”, indicó Aburto.
Las dificultades parecían no acabar, pues la noche del domingo, los medallistas no tenían idea a dónde dormirían ni cómo regresarían a Nicaragua.
Se alojaron al crédito en un hospedaje guatemalteco con la condición de que cancelarían al día siguiente y lograron saldar la cuenta gracias a que amigos y familiares les enviaron dinero, mismo que utilizaron para regresar a Managua en un bus expreso.