Si ha confirmado que su relación es afectada por los celos enfermizos propios o de su pareja, los expertos recomiendan sentarse a conversar sobre este problema.
Si su pareja es la celosa
El siquiatra Nelson García señala que si la pareja es la celosa y eso afecta el curso de la relación y el desempeño de su propia vida, usted debe armarse de valor y transmitir al dominante sus sentimientos para ver si éste hace conciencia de su problema y está anuente al cambio.
La sicóloga Adriana Trillos coincide con García en que debe replantearse el contrato de pareja buscando un límite a las posibles restricciones, garantizar el respeto de cada espacio y definir nuevamente la relación que se quiere.
Si esto no es posible y no hay una voluntad de cambio entonces lo mejor es acabar con esa relación y por la condición del celoso, huir y mantenerse alejado para no ceder a ningún chantaje o arriesgarse a un maltrato mayor, indica García.
No reconocer ni aceptar los celos compulsivos de su pareja acabará dañando su autoestima y será víctima de la manipulación y posesión de su pareja disfrazada de amor.
Si la persona celosa no admite su problema y amenaza con si no sos mía no sos de nadie, entonces la ruptura debe ser una decisión individual del afectado, señala Trillos.
Si usted es el celoso
Si usted es quien pretende a toda costa dominar a su pareja y es quien ejerce presión, la sicóloga Marisabel Lanuza aconseja identificar la razón de sus celos.
Según la experta, en algunas ocasiones, cuando los celos son infundados, la razón de ese estado puede ser la desconfianza en las relaciones por malas experiencias en el pasado y sugiere no generalizar.
Otras causas pueden ser las influencias del entorno en el que uno se desenvuelve desde pequeño o la inseguridad en uno mismo por lo que debe elevar su autoestima.
Lanuza indica que si identificar la razón de sus celos y conversar con su pareja aún no da resultados, entonces usted acompañado por su pareja o solo debe buscar ayuda profesional, moral o espiritual.