El Fenway Park estaba silencioso, la caseta de los Medias Rojas estaba seca y Jonathan Papelbon había terminado su danza tipo irlandesa.
El festejo lleno de júbilo de los Medias Rojas por haber ganado la Liga Americana ha terminado. Ahora les queda sólo un rival por enfrentar, uno que acumula una racha increíble para alcanzar la Serie Mundial por primera vez: los Rockies de Colorado.
El silencio de ayer hizo pensar en la calma que parece anticipar a una tormenta.
Los Rockies llegarán a Boston con una racha de 21 partidos ganados y una sola derrota, para disputar el primer partido de la Serie Mundial mañana.
Los campeones de la Liga Nacional ciertamente están descansados. Quizás demasiado.
Después barrer sus series divisional y de campeonato, los Rockies disputarán su primer partido mañana.
“Hemos disputado muchos juegos intensos, pero prefiero seguir viendo los lanzamientos tras un descanso de un par de días que un descanso de nueve”, dijo Dustin Pedroia.
Pero los Rockies “estarán listos. Han esperado todas sus vidas para estar en esta situación, por lo que no creo que esos nueve días de descanso los vaya a afectar”, concluyó Pedroia.