El fuego devora la propiedad conocida como El Castillo. (LA PRENSA/AP)

Fuego arrasa con mansiones de estrellas

Viviendas de Dick Van Dyke, Mel Gibson y Olivia Newton John, entre otros, han sido desalojadas El fuego incontrolado que se desató en la zona californiana de Malibú, enclave cercano a Hollywood y que acoge a muchas celebridades, ha consumido ya 400 hectáreas y cerca de 30 residencias de lujo que habían sido evacuadas. Hasta […]

  • Viviendas de Dick Van Dyke, Mel Gibson y Olivia Newton John, entre otros, han sido desalojadas

El fuego incontrolado que se desató en la zona californiana de Malibú, enclave cercano a Hollywood y que acoge a muchas celebridades, ha consumido ya 400 hectáreas y cerca de 30 residencias de lujo que habían sido evacuadas.

Hasta ayer por la tarde no se habían registrado heridos ni víctimas mortales en los incendios, en los que trabajaban cerca de medio millar de bomberos.

Entre las viviendas desalojadas se encuentra el lujoso castillo Kashan, propiedad de la filántropo Lily Lawrence, y que acabó devorado por las llamas, tal y como pudo verse en varias cadenas de televisión.

Lawrence reconoció en una entrevista televisiva que la vivienda poseía numerosas obras de arte, bienes familiares e incluso objetos de Elvis Presley procedentes de Graceland, la residencia del Rey del Rock.

Además, otras 200 casas del área de Malibú Crest y de la zona vacacional Sierra Retreat han sido evacuadas ante la posibilidad de que sean alcanzadas por el fuego, declaró a los medios el portavoz del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, Rick Domínguez.

Según la cadena CNN, entre las viviendas que han tenido que ser desalojadas figuran las de los actores Dick Van Dyke, Mel Gibson y la cantante Olivia Newton John.

Malibú es una área residencial situada a pocos kilómetros de Hollywood, que ocupa unos 40 kilómetros a lo largo de la costa del Pacífico, y donde tienen su residencia numerosas estrellas de la industria del entretenimiento, como Barbara Streisand o Pierce Brosnan.

Cientos de agentes de la Policía y los bomberos trabajan a destajo para tratar de frenar las llamas, que avanzan a gran velocidad, impulsadas por el viento, y que han llegado a cruzar incluso la autopista de la costa del Pacífico, que tuvo que ser cortada.

El fuego también ha llegado hasta el campos de la Universidad Pepperdine, lo que ha obligado a desalojar al personal del centro y al alumnado.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí