- Quería jugar con el Bóer
Ramírez se lamenta
Juan Carlos Ramírez es un espigado tirador nicaragüense de 19 años que se ha crecido de forma acelerada en la organización de los Marineros de Seattle, luego de firmar en el 2005 cuando jugaba en el Torneo Juvenil de la Liga Especial con el Bóer American College.
Dos años después, se ha convertido en uno de los 10 mejores prospectos de los Marineros, fue calificado como el tercer mejor prospecto de la Nortehwest League, armando de una humeante bola rápida que este año marcó alguna vez 99 MPH y ha sido comparado con el fenómeno del pitcheo de Seattle, el venezolano Félix Hernández.
Un prospecto así no se produce todos los días en Nicaragua, pero por desgracia no lo podremos contemplar en la próxima Liga Profesional porque Seattle le negó el permiso para jugar con los Indios del Bóer.
“Tenía muchas ganas de jugar con el Bóer y demostrar lo que se ha dicho de mí, pero los Marineros no me dieron permiso”, aseguró Ramírez, quien el sábado vino de un campamento instruccional en Arizona.
Ramírez estuvo trabajando con el control de sus lanzamientos porque aunque lance fuego al plato si no tiene dominio va a quedar expuesto a los bateadores y él lo sabe muy bien. También está puliendo su cambio de velocidad para agregar más variedad a su repertorio.
A pesar de su juventud, parece tener bien puestos los pies en la tierra. “Me falta mucho por aprender, estoy contento porque me valoran bien, pero sé que debo seguir trabajando duro si deseo llegar a las Grandes Ligas”, señaló.
Ramírez lanzó este año en Clase A corta y espera comenzar en Clase A media en el 2008 y con un poco de esfuerzo podría terminar en Clase A fuerte.