- Pedroia hirió de muerte a Indios y Jon Papelbon los sepultó
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Los Medias Rojas de Boston le arrebataron a los Indios de Cleveland el boleto que los transportaría a la Serie Mundial de las Grandes Ligas, completando en Fenway Park un asalto de tres partidos consecutivos, al imponerse anoche 11-2.
Después del cuarto juego de la serie, la tribu tenía el control con tres victorias al hilo, colocándose a una de acompañar a los Rockies de Colorado en el Clásico de Octubre.
Sin embargo, Boston salvó el último juego de la serie en Cleveland y regresó al Fenway Park para continuar su arremetida, que fue coronada anoche con un feroz cierre.
Los Indios estuvieron en la pelea hasta el séptimo inning, cuando perdían 3-2, y dejaron escapar su mejor oportunidad.
El pitcheo bajito del abridor Jake Westkbrook sacó a flote a los visitantes con tres dobles plays y mantuvo a Boston en tres carreras durante seis entradas.
La tribu fue acortando distancia, luego de encontrar la fórmula para descifrar al japonés Daisuke Matsuzaka, quien comenzó intocable retirando a ocho bateadores al hilo.
En el inicio del séptimo, Kenny Lofton alcanzó la segunda base por un error del campo corto Julio Lugo. Franklin Gutiérrez siguió con cohete encima del tercer costal, pero Lofton titubeó en las bases y no anotó, lo que resultó grave, pues Casey Blake fue obligado a batear para doble play y los Medias Rojas no sólo se mantuvieron arriba en el marcador, también recobraron el entusiasmo a la ofensiva.
Ahí fue donde apareció el novato Dustin Pedroia, quien con un jonrón de dos carreras en el cierre del séptimo abrió la brecha para el grueso de la ofensiva.
Pedroia movió la pizarra a 5-2, pero los Indios no se daban por vencidos y amagaron en el octavo con imparables consecutivos de Grady Sizemore y Asdrúbal Cabrera ante el relevista japonés Hideki Okajima, quien tenía las riendas del juego desde la sexta entrada, siguiendo a Matsuzaka.
Jon Papelbon desvaneció las esperanzas de Cleveland, aniquilando en fila a Travis Hafner, Víctor Martínez y Ryan Garko, mientras Boston se lanzaba al ataque final en el cierre del octavo con un racimo de seis carreras que incluyó un jonrón de Kevin Youlikis, para escribir la historia del partido.