- En el albergue hay 31 ancianitos esperando la solidaridad
CORRESPONSAL / CHONTALES
Con chicheros, piñatas, música bailable y una misa, el asilo Miguel Gonfia Lazarí, de Juigalpa, celebró el fin de semana sus 15 años ofreciendo atención y ternura a 31 ancianos.
La señora Dijana Blandino, presidenta del comité del asilo de ancianos, explicó que para celebrar dicha actividad tuvieron que mandar cartas a las diferentes instituciones del Estado para que apoyaran económicamente al evento debido a que el centro trabaja “con las uñas”.
Blandino dijo que de esa manera lograron recaudar 2,000 córdobas para la elaboración de la comida, aunque aseguró que ellos como comité aportaron un cerdo y un ternero.
“El asilo no tiene padrinos para que apoyen económicamente, sólo Dios sabe cómo el comité hace para mantener el asilo”, manifestó Blandino, quién reveló que la manutención del centro cuesta alrededor de 35 mil córdobas y que apenas recogen una poca cantidad, ya que el Ministerio de la Familia (Mifamilia) les ayuda mensualmente con 2,000 córdobas, mientras que la Alcaldía en los últimos meses no les ha apoyado en nada.
Indicó Blandino que la alcaldía de Juigalpa anteriormente les ayudaba económicamente, pero que en los últimos meses se ha retrasado con esa colaboración.
A pesar de la falta de recursos económicos, los 31 ancianitos tienen su comida y su medicina, gracias a los miembros del comité de vínculo de La Haya-Juigalpa, que ponen de sus propios bolsillos para la manutención del centro, ubicado a dos kilómetros de la localidad.
Blandino explicó que el comité de vínculo de La Haya-Juigalpa ha apoyado en la construcción del albergue de los ancianitos, que anda por el orden de los 65 mil dólares.
El señor Tiburcio Vargas, de 95 años y quien tiene 10 años de estar en el centro, dijo sentirse muy feliz de estar ahí porque “tengo buena comida, dormitorio a tiempo y buena bebida”.