- Aterrizó el gigante Jimmy Hurst para el San Fernando
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Jimmy Hurst, un poderoso bateador derecho de 6'6 de estatura y 275 libras de peso, con un impresionante registro de 239 jonrones durante 17 años en el beisbol profesional, que incluye una breve estadía en las Grandes Ligas con Detroit en 1997, arribó anoche al país y pidió que le aparten el título de Jugador Más Valioso de la liga, porque viene por él.
“Mi meta es ser el MVP de la liga (Jugador Más Valioso)”, dijo anoche en el aeropuerto de Managua, en donde el mentor del San Fernando, Omar Cisneros, lo llegó a recoger, lo mismo que a los artilleros dominicanos Darío Delgado y Víctor Gutiérrez. Este trío de las Fieras va a ser un dolor de cabeza para los lanzadores en la Liga Profesional.
Cifras en mano, no hay otro bateador en toda la LNBP con una mejor hoja deportiva que Hurst, quien a los 35 años aún tiene muchos cartuchos que quemar.
En 1997 subió a las Mayores con Detroit y el 27 de septiembre de ese año conectó un jonrón ante David Wells en Tigre Stadium.
No obstante, el mejor momento de su carrera ha sido cuando ganó la triple corona de bateo con Newark en la Liga Independiente del Atlántico en el 2002. Ese año disparó 35 jonrones y empujó 100 carreras, mientras reunía 341 puntos de promedio de bateo.
En 10 de sus 17 años en el beis rentado ha conectado 15 o más jonrones, incluyendo seis temporadas de 20 o más proyectiles, demostrando que se trata de un auténtico bombardero.
Hurst jamás imaginó que vendría a parar a Nicaragua, ni siquiera sabía que aquí se jugaba beisbol, pero Darío Delgado le habló de la liga y lo convenció para venir a jugar.
“Estoy supercontento de estar de regreso. En Nicaragua me siento como en casa”, declaró el popular pelotero que jugó con el Bóer en dos campañas anteriores.
Por su lado Gutiérrez viene por primera vez al país y espera responder a las expectativas. Viene de batear 311 puntos con Newark en Northern League y en los pasados años jugó con los Leones del Escogido en el beisbol profesional de su país.