- Por ser ambigua y perseguir intereses desconocidos
El ex diplomático Julio Icaza Gallard consideró ayer que la política exterior que implementa la administración del sandinista Daniel Ortega es errónea, ambigua y puede dejar al país “en medio de las patas de los elefantes”, al forjar relaciones de primer nivel con países cuestionados por la comunidad internacional, como Irán y su programa de enriquecimiento nuclear.
Icaza Gallard, representante por Nicaragua entre 1983 y 1985 ante el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, señaló ayer que la política exterior impulsada por Ortega no es clara en torno a si funciona bajo intereses nacionales o personales.
“No se ha determinado con claridad cuál es el interés nacional y cuáles son los grandes objetivos nacionales. La política exterior de un país no puede ser autónoma, tiene que estar en función de la política interna, en función del interés nacional y en función de los objetivos nacionales”, indicó Icaza Gallard.
El experto en política exterior, quien ayer participó en un conversatorio auspiciado por la Fundación Konrad-Adenauer, cuestionó el gran interés que el presidente Daniel Ortega tiene con los Estados de Irán, Venezuela o Cuba.
“¿Eso es del interés de la nación? Esa es la pregunta que tenemos que hacernos todos. Para poder llegar a determinar qué es del interés nacional se necesita llegar a un proceso de concertación, de diálogo con todas las fuerzas económicas, políticas y sociales del país”, mantuvo Icaza Gallard.
Asimismo, el ex representante del Estado de Nicaragua ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), calificó como ambiguo al presidente Ortega por agradecer un día la ayuda de Estados Unidos y al siguiente criticar “al imperio”.
“Hay una dualidad que ha caracterizado las relaciones con Estados Unidos (…) Vemos una contradicción entre lo que se dice y lo que se hace. Hoy se le agradece a Estados Unidos la ayuda y mañana se le insulta”, añadió Icaza Gallard.
El ex diplomático celebró la firma de un acuerdo de paz entre Nicaragua, Honduras y El Salvador, concerniente a las aguas del Golfo de Fonseca, pero lamentó que de parte de Ortega no exista una política exterior regional que busque el acercamiento entre los países de Centroamérica.