El boletín especializado en temas de blanqueo de capitales, lavadodedinero.com, destacó en su edición electrónica de esta semana la preocupación de la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp), porque el país pueda entrar a la lista negra de países no cooperadores en la lucha contra el lavado de dinero.
El punto neurálgico de este tema es la creación de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) donde los poderes Legislativo y Judicial no han encontrado el consenso.
La publicación destaca la posición de los banqueros en el sentido de que la entrada en la “lista negra” provocaría que las instituciones financieras extranjeras limitaran sus transacciones con Nicaragua y el sector privado, volvería más costosas las operaciones y encarecería el costo de los créditos.
El comunicado a que hace referencia lavadodedinero.com fue publicado el pasado cinco de octubre en los medios escritos nacionales, luego de un intenso debate sobre la conveniencia o no de crear a través de una ley la UAF, donde quedó plasmada la diferencia entre el Legislativo y el Poder Judicial. Algunos magistrados de este Poder se han opuesto a que se cree la UAF.
Nicaragua podría ingresar en la lista de países “no cooperantes” que emite Grupo de Acción Financiera (GAFI), si no crea su propia Unidad de Análisis Financiero (UAF) para principios de 2008.
Para esa fecha el organismo realizará una evaluación de los esfuerzos contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, que se siguen en el país, según dice un comunicado de Asobanp, publicado esta semana.
“Nicaragua tendrá la próxima evaluación del GAFI en los primeros meses de 2008 y de no existir para ese momento la UAF, existe una alta probabilidad de que el país se incluya en la lista de países no cooperadores en el tema de la lucha contra el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo. Nicaragua es hoy el único país de América signatario del GAF que no cuenta con una UAF”, dice el comunicado.
Según los banqueros, los efectos negativos que crearía para Nicaragua al ser incluido en la lista de países no cooperadores, serían, entre otros, que las instituciones financieras internacionales limiten sus transacciones con clientes del sistema financiero nacional, principalmente el sector exportador e importador y someterlas a un examen más exhaustivo que las volvería más costosas o, en el peor de los casos, terminar las relaciones financieras definitivamente.
Otro de los efectos negativos sería “una calificación de mayor riesgo país, lo cual encarecería el costo de los créditos”.