La misma historia

[email protected] Por más que lo quieran justificar, Luis Pérez cayó en los mismos actos de irresponsabilidad que caracterizan a Ricardo Mayorga y que le hicieron mucho daño a la carrera de Rosendo Álvarez. Hace poco más de una semana, desde Sacramento, California, vimos cómo Pérez era vapuleado por el ghanés Joseph Agbeko, para perder la […]

[email protected]

Por más que lo quieran justificar, Luis Pérez cayó en los mismos actos de irresponsabilidad que caracterizan a Ricardo Mayorga y que le hicieron mucho daño a la carrera de Rosendo Álvarez.

Hace poco más de una semana, desde Sacramento, California, vimos cómo Pérez era vapuleado por el ghanés Joseph Agbeko, para perder la corona gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

Pero no fue por el gran talento boxístico de Agbeko o algo parecido. Se trató de la irresponsabilidad de Pérez, de su falta de profesionalismo, porque no entrenó ni se cuidó como debía hacerlo para una pelea de título mundial.

Aunque perdió el sábado, Marco Antonio Barrera se sometió a un campo de entrenamiento de 10 semanas en México.

Manny Pacquiao también dedicó varias semanas en Filipinas; Oscar De la Hoya también se reconcentra en Puerto Rico, para sus combates millonarios que los hace cada año; mientras que Floyd Mayweather no tiene necesidad de reconcentrarse, pero es un salvaje entrenando en Las Vegas.

Pero aquí, Pérez tuvo menos de un mes para botar de 30 a 40 libras, con los resultados ya conocidos.

Mario García, apoderado de Pérez, dijo después de la derrota que Luis pertenece a la misma generación de Mayorga y Álvarez, que no se dedicaban profesionalmente.

Y tiene mucha razón. Cuando Pérez enfrentó a Félix Machado en su primera oportunidad de título en enero del 2003, cumplió a pesar de que con menos de una semana le confirmaron la pelea.

Luego lo vimos inactivo hasta el fin de ese mismo año, cuando volvió a derrotar a Machado, siendo congelado después por más de un año hasta que noqueó al colombiano Luis Bolaño (abril del 2005), hasta su difícil triunfo sobre Dimitri Kirilov, en el 2006.

Pero en noviembre del 2006 tuvo su primera falla, cuando no marcó la categoría para su compromiso con el mexicano Genaro “Poblanito” García. Se podía justificar esta falla porque hacía mucho esfuerzo para bajar a la división supermosca, y lo demostró en julio pasado cuando marcó sin problema el peso gallo para la pelea con “Poblanito”.

Lamentablemente en su pelea con Agbeko falló. Sumergido en una serie de problemas extradeportivos, se dedicó a botar tantas libras que llegó deshidratado, sin fortaleza, siendo presa fácil de un boxeador como Agbeko.

La verdad es que su unió a Mayorga y Álvarez con sus actos de irresponsabilidad, al no asumir este deporte como su trabajo, como la profesión que puede proyectarlo en la vida hacia comodidades nunca antes soñadas por un muchacho que trata de salir de la pobreza, pero sin el suficiente sacrificio que exige una profesión tan dura como el pugilismo rentado.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí