- Expectativa por decisión de La Haya en diferendo con Honduras
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Ver Infografia > Si la Corte Internacional de Justicia acoge la posición de Nicaragua en el diferendo con Honduras en el Mar Caribe, se resquebrajaría uno de los aspectos esenciales del Tratado Ramírez-López que el país vecino firmó con Colombia, comenta el experto en derecho internacional, Mauricio Herdocia, al analizar distintos escenarios del fallo que sobre este tema dará La Haya el próximo lunes.
El tratado entre Honduras y Colombia pretende establecer la frontera con Nicaragua en el paralelo 15, por lo que de acuerdo con Herdocia, “de esa forma, se rompería un eslabón fundamental en la estrategia Colombiana de encerrar a Nicaragua en el Meridiano 82, a manera de frontera inverosímil con que se pretende contener la proyección soberana de Nicaragua en el mar”.
“Ello tendría eventualmente, de una u otra manera, una implicación negativa para Colombia en el caso de la disputa territorial y marítima en el Mar Caribe actualmente pendiente ante la Corte”, agrega el jurista.
Herdocia indica que igualmente se afectaría de una u otra forma el argumento colombiano en el sentido de que los demás Estados de la región han reconocido el meridiano 82 como frontera, toda vez que la frontera sería fijada por la Corte en la posición indicada por Nicaragua y no como figura en esos tratados.
¿PARALELO 16?
Herdocia, quien ha sido agente de Nicaragua ante la CIJ y asesor de la Cancillería durante varias administraciones, admite que “en abstracto, una Corte tiene la potestad de acoger una y otra posición, o bien adoptar un criterio propio que no refleje necesariamente el de las partes. Es decir, cualquier Corte podría desarrollar eventualmente una solución propia inspirada en su propio razonamiento”.
Las declaraciones de Herdocia recuerdan una tesis que ha sido discutida en los últimos meses y es que la Corte bien podría no aceptar el paralelo 17 y tampoco el paralelo 15 y se ha hablado de un salomónico paralelo 16.
Sin embargo, el experto considera que aún ese caso, la situación sería favorable para Nicaragua, no solamente en su diferendo con Honduras, sino también con Colombia.
“Cualquier cambio en esa línea que eventualmente fije la Corte arriba del 15, significaría de una u otra manera un grave problema para las posiciones de Colombia, al mover el candado que se le ha pretendido colocar para encerrar a Nicaragua en lo que Luis Pasos ha llamado “un balneario”, considera el reconocido jurista.
AÚN EL PEOR ESCENARIO, ES EL MEJOR
Aunque Herdocia evita analizar el escenario de un fallo negativo a Nicaragua, el jurista se mantiene optimista aún en este caso, bajo el argumento que cualquier fallo que la Corte emita beneficiará a la integración centroamericana y la relación entre Honduras y Nicaragua.
“No podría ser de otro modo, Nicaragua y Honduras forman parte del Sistema de la Integración Centroamericana y son dos países vecinos y hermanos, unidos por estrechos vínculos, que tienen los menores grados de desarrollo relativo y las mayores asimetrías en la región, razones que los obligan a trabajar muy estrechamente para potenciar posiciones y acciones conjuntas”, comentó el jurista al destacar la decisión de los gobiernos de ambos países de acatar de buen grado cualquier resultado de este proceso en La Haya.
Herdocia subraya la posición nacional unificada que el país ha sabido mantener en estos casos, en los diferentes gobiernos: “Ha prevalecido un espíritu patriótico en los diferentes sectores nacionales y ha sido posible una amplia consulta e información en sucesivas administraciones y gobiernos a cargo de las relaciones exteriores, dando así un ejemplo de continuidad, profesionalismo y dedicación”, manifestó.