- Lo que brilló y deslució en el Campeonato de Futbol Femenino
Las habilidades, la rapidez, fuerza y destreza sobre la cancha, se rindieron ante el balón que fue rodado al compás de los nueve equipos que participaron en el Campeonato Nacional de Futbol Femenino 2007.
UNAN-Managua, UAM, Deportivo Kol-8 UNI, Diriangén, Academia de Las Segovias, Deportivo Estelí, CUUN-León, All Star y Deportivo Matagalpa, fueron los clubes que batallaron durante 24 fechas con el objetivo de conquistar el título que las nombrara monarcas del balompié femenino en Nicaragua.
Sin embargo, sólo uno fue superior a todos, la UNAN-Managua, que aún se aferra al trono sin ninguna intención de dejarlo, luego de vencer en la Final a las Jaguares de la UAM.
LAS MONARCAS DEL TORNEO
La UNAN terminó con un récord impresionante. De los 24 partidos que jugó, no perdió ni uno, y permitió sólo ocho anotaciones, una cifra sin precedentes en esta competición femenina.
Las monarcas anotaron 118 goles, siendo el equipo más fuerte ofensivamente y representando una muralla defensiva muy difícil de pasar. Comandada por Meylin Morales, la centro defensiva más talentosa del país.
La UNAN-Managua no tuvo rivales que la pudieron doblegar, por lo menos quitarle el trono, el único conjunto que se acercó a tal hazaña fueron las Jaguares de la UAM, quienes no completaron la tarea en la prueba final, el momento que debían demostrar el nivel y calidad que habían alcanzado.
No obstante, las felinas hicieron una temporada inolvidable. Se reforzaron con dos de las mejores futbolistas, Luis García y Lilliam Collado, una centro creativa y la mejor arquera de Nicaragua.
Pero adelante, en la punta del ataque tenían a Julissa Solano, la carta ofensiva bajo la manga que se aprovechó al máximo para llegar a la final.
Otros equipos como el Kol-8 UNI se mostraron más compactos para esta edición del campeonato.
Fue la mejor actuación del conjunto dirigido por Leonel Guido desde que salieron de la sombra de la UCA. Este equipo también se reforzó de talentos nuevos, que proyectan ser buenos prospectos del futbol.
Su jugadora más destacada, pese a su lesión en el pie, fue Keyling Rivera, una de las mejores defensas actuales, además encabeza al lista de las seleccionadas de la Sub-20 y Sub-23.
Rivera se caracteriza por ser rápida, sabe cómo seguir al atacante, lo estudia para desequilibrarlo. Quizás su destreza y habilidad sobre el campo hace que tenga una muy buena visión de campo, es desafiante, capaz de concretar y en algunas ocasiones definir la jugada ofensiva.
QUEDARON IGUAL
La UNAN-León volvió a quedarse en semifinales, no cambió su historia a la edición pasada, pero quizás lo más destacado en este equipo fue el nivel técnico-táctico de algunas de sus jugadoras, como se destacó Martha Silva Zapata de apenas 13 años y Oneyda Merlo, ambas seleccionadas nacionales de la Sub-17 y Sub-20.
Diriangén no pudo retornar al trono. Desde hace cuatro temporadas que se le complicaron las cosas, cuando se vieron solas, sin un entrenador que las guiara de la manera correcta. Las Caciques sólo contaron con la ayuda y experiencia que tenía como jugadora de futbol, Claudia Mojica.
Pese a las adversidades lograron llegar a las semifinales, en las cuales fueron eliminadas por penaltis por las Jaguares de la UAM.
BAJARON EL RITMO
Academia de Las Segovias bajó su rendimiento de juego.
Comparada a su actuación del 2006, las somoteñas se quedaron cortas en su condición física. La mayor parte del torneo lucieron fatigadas, a excepción de dos talentosas jugadoras que aportaron el poco juego-espectáculo que Somoto ofreció, ellas fueron Wendy Chavarría y Ana Moncada.
En el norte, el Deportivo Estelí atravesó uno de sus peores momentos, no pasó a las hexagonales, ganó 8 juegos, perdió 9 y empató uno. Así concluyeron su actuación quedando en el séptimo puesto con 27 puntos.
“LAS CENiCIENTAS”
En esta edición también hubo decepciones. Era de esperarse que los nuevos equipos que ascendieron a la Primera División Femenina no rendirían el nivel adecuado que requiere participar en este campeonato.
Las “Cenicientas” de la competencia fueron All-Star. Era un equipo nuevo que arrancó con muchos ánimos, pero les falto nivel. Sólo cosecharon 2 victorias y perdieron 14 juegos consecutivos, la mayoría terminaron en goleadas históricas, como la que le propinó la UNAN con el 18-0.
El “All” no pasó más allá de las dos vueltas, concluyó en el octavo lugar con 10 puntos y fue el que más goles permitió en contra, con 100 y apenas marcaron 20.
Por otro lado, el Deportivo Matagalpa acabó peor que el año pasado. Fue una temporada muy mala para las norteñas, ganaron y empataron 2 juegos, además perdieron 14, permitieron 69 goles y apenas cinco fueron anotados. Matagalpa se perfiló como el equipo peor organizado y se ubicó al fondo de la tabla con 8 puntos.
QUÉ SE DEBE MEJORAR
Está claro que el nivel de futbol femenino en el país progresa a paso lento. Hace falta el apoyo para que se alcance un nivel más competitivo. Se requiere de escuelas de entrenamiento, y profesores especialistas en la materia de entrenamientos.
Es necesario que el sistema de competencia se reorganice y que los equipos que participen en el campeonato pasen una eliminatoria previa. Además, el futbol femenino exige una constancia permanente.
Lamentablemente en Nicaragua el torneo femenino despierta una vez al año y por menos de seis meses.