El brillante prospecto Clay Buchholz, el exuberante tirador Justin Verlander y el habilidoso zurdo Mark Buhrle, fueron los autores de los juegos sin hit ni carrera de esta temporada.
Buhrle lo tiró primero y fue quien estuvo más cerca de la perfección, al permitir solamente un corredor en las bases mientras guiaba a los Medias Blancas a una victoria 6-0 sobre los Rangers, el 18 de abril, en el Comiskey Park, de Chicago.
Un boleto a Sammy Sosa con un out en el quinto episodio fue el único desliz del zurdo, quien atrapó en viraje al dominicano y en el juego enfrentó al mínimo de 27 bateadores.
Verlander construyó su obra frente a Milwaukee, que a la altura del 16 de junio era uno de los equipos más calientes de las Mayores.
La bola rápida de 100 millas por hora del derecho de los Tigres congeló los bates de los Cerveceros. Verlander abanicó a 12 y obsequió cuatro bases, tres de ellas a Bill Hall. Además, recibió la ayuda del campocorto Neifi Pérez, quien en la octava entrada interceptó un batazo de Gabe Gross que iba rumbo al jardín central y lo convirtió en doble play. Fue el primer No Hitter en el Comerica Park, de Detroit.
Finalmente, Buchholz eclipsó a Baltimore en Fenway Park, camino a un triunfo 10-0 con labor de nueve “kaes” y tres bases. El novato estaba en apenas la segunda apertura de su carrera en las Mayores y se unió a Bobo Hollomon (1953) y Wilson Álvarez (1991) entre los más rápidos en tirar un juego de esta naturaleza.