- Anuncian ferias itinerantes de libros en los departamentos
Poca asistencia. Esa fue la frase que predominó ayer entre los representantes de editoriales que participaron en la XI Feria Internacional del Libro en Centroamérica, que se llevó a cabo del 17 al 23 de septiembre en el Palacio Nacional de la Cultura y que se realiza por segunda ocasión en el país.
Expositores coincidieron en que durante la semana que duró la feria, la afluencia de público fue escasa, y que el sábado fue el mejor día de todos, tanto en ventas como en el desarrollo de actividades artísticas, pues hubo cantantes, poetas, titiriteros y números culturales.
“Las ventas estuvieron más o menos. La gente se quedaba aquí abajo (en el primer piso del Palacio), y creo que se debió a que la mayoría de la gente que venía era gente mayor, parece que no querían subir las gradas”, opinó Liseth Jiménez, promotora de ventas de la Asociación Nicaragüense de Escritoras.
Mario Montenegro, cantautor de temas infantiles, comentó que “aquí se comprueba una vez más el atraso en el que estamos metidos. No hay interés por los libros”.
Pero tanto organizadores como expositores dijeron que la feria cumplió los objetivos de promoción de la lectura.
“Estamos muy satisfechos, vinieron familias enteras a leer cuentos(…) Creo que hay muchas cosas que se pueden mejorar, pero el simple hecho que haya esta feria es importantísimo”, afirmó Eduardo Báez, director de la Fundación Libros Para Niños, que creó en la feria el Rincón de Cuentos, lugar favorito de los niños que asistieron a la actividad.
Salvadora Navas, de la Cámara Nicaragüense de Libros, organizadora del evento, dijo que la feria abrió muchas puertas a editoriales y escritores nacionales, al relacionarse con editoriales y cámaras de libros extranjeras, además que pudieron promocionar sus obras.
Navas informó que a finales de noviembre organizarán ferias itinerantes de libros en diferentes departamentos del país.