- La convergencia de las telecomunicaciones ha puesto al descubierto atrasos en la regulación. Y la concentración de la industria se acentuará
Ciudad de México
Navegar por internet a más de 100 Mbps de velocidad de banda ancha, hablar por teléfono fijo y ver televisión a través de un mismo cable ya no es novedad. Incluso las empresas que ofrecen este triple pack proveen telefonía celular, lo que podría llevar a hablar de un tetra pack. Es que la convergencia en la industria de las telecomunicaciones va más adelante que la capacidad de los usuarios para adaptarse y, lo que es más importante, avanza más veloz que las regulaciones.
No es un tema menor. El retraso regulatorio incide en el desarrollo de las telecomunicaciones de América Latina. “Hay una innovación tecnológica que permite ofrecer servicios, pero una regulación que no te lo permite”, dice José Otero, presidente de la consultora Signals Consulting, en Bogotá.
El acceso a servicios convergentes en la región ya existe y la disposición de las empresas para ofrecerlos también. De hecho, lo necesitan para aumentar sus márgenes de utilidad y no quedarse estancados. Es lo que ocurre con los proveedores de telefonía fija —que han perdido la larga distancia como uno de sus activos principales— y podría ocurrir en un futuro con la telefonía móvil, que con una alta penetración —de más del 60 por ciento en Colombia, Chile, México, Venezuela y Argentina— comienza a verse inserta en una mayor competencia para retener a sus usuarios con servicios de valor agregado.
Bajo este escenario, la oferta de servicios convergentes seguirá marcando la tendencia en 2007. En México, luego de constantes tira y afloja entre los operadores de cable y la Secretaría de Transportes y Comunicaciones, ésta permitió a las cableras ofrecer paquetes con telefonía fija, y a las telefónicas, asociarse con cableras para ofrecer el triple play o triple juego, dejando, eso sí, fuera del acuerdo a Telmex, por la naturaleza de su concesión netamente telefónica.
Esa es la razón por la que las cableras están respirando más tranquilas que Telmex. Según un informe de la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones (Canitec), de los 2.1 millones de cuentas de banda ancha del país, los operadores de televisión por cable tienen 800,000, un 38 por ciento. Pero los ejecutivos de la telefónica de Carlos Slim anunciaron que están listos para agregar la transmisión de vídeo dentro un mismo paquete con su oferta de telefonía e internet. Lo más probable es que lo hagan a través de IPTV (transmisión de televisión a través de protocolo de internet). “Ya hemos hecho todas las inversiones necesarias para actualizar nuestra red y estamos listos”, dice Arturo Elías Ayúd, director de alianzas estratégicas de Telmex. La idea de Telmex es partir con este servicio en algunas ciudades para expandirse de manera nacional en poco tiempo. “(No poder entregar el servicio de vídeo) nos afecta porque tenemos una ventaja competitiva menos”, dice Ayúd, quien confirma además que sí han perdido una cuota de clientes por esto.
Por esto, las cableras y las telcos que han ido detrás de Telmex están viendo una oportunidad para preparar su posición, antes de que la Secretaría autorice su ingreso. En diciembre, Axtel adquirió por unos US$500 millones a su par Avantel y haría una oferta por la telefónica Alestra AT&T. La tercera telefónica, Maxcom, anunció inversiones por US$30 millones para ofrecer triple play en forma directa en Puebla y Querétaro. “Telmex es el único operador con cobertura nacional, entonces al darle el paso para operar en convergencia, estás obligando a los otros a tener también cobertura nacional”, dice Yazmín Gutiérrez, analista de Select México.
Todos al acecho
Pero Telmex no es el único gigante que está al acecho del triple play. El dos de julio pasado, Televisa entró a través de su TV pagada, Cablevisión —la principal operadora de cable del país— invirtiendo US$25 millones, con el fin de conseguir al menos 10,000 usuarios este año. La oferta del servicio será por etapas para cumplir el Distrito Federal y su área metropolitana antes de año.
Aunque México es el país con más trabas, según explica Otero, el resto de América Latina no está mucho mejor. “En Uruguay los cableros no pueden ofrecer ni servicios de telefonía ni de banda ancha. En Brasil hay un dilema constante entre quienes pueden o no ofrecer vídeo y en Colombia se hizo una modificación legal para que algunas operadoras puedan entrar en el mercado de vídeo”, dice.
Paradójicamente, mientras Telmex da la pelea en México con las cableras, fuera de su país crece su triple play a través de sus propias enemigas. En Brasil Telmex compró a Net Servicios. Así, Embratel utiliza a Net para ofrecer telefonía por medio de Voz sobre IP porque Embratel es un backbone de larga distancia que no tiene capilaridad en la última milla. En América Central, América Móvil tiene algunas operaciones de televisión por cable en Nicaragua, Guatemala, República Dominicana y Puerto Rico. Y estaría interesada en comprar Amnet, operador por cable en Costa Rica, El Salvador y Honduras. En Colombia Telmex adquirió a los operadores de cable Superview, TV Cable y TV del Pacífico, operación que está siendo investigada por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). “Adquirir cableras es nuestra estrategia para entrar con la telefonía fija en América Latina y nos está ayudando a conseguir más clientes”, dice Ayúd, de Telmex.
Telefónica tampoco se queda atrás. Su estrategia es entrar con Telefónica TV Digital, que administra un servicio satelital, mientras invierte en el desarrollo de IPTV. Así lo está haciendo en Colombia, Brasil, Chile y Perú —donde además posee una operadora de TV pagada, Cablemágico— y lo quiere hacer en Argentina. En Chile, donde compite con VTR, acaba de lanzar el servicio de IPTV.
Números en movimiento
En tanto, en la telefonía móvil, este año continuaron las fusiones y adquisiciones, acentuando el crecimiento de los gigantes América Móvil y Movistar. Además, hubo crecimientos más estrechos en algunos mercados, con penetraciones sobre el 80 por ciento en Colombia, Venezuela y Chile. “Cuando se llega a este nivel, empieza el despliegue de Tercera Generación”, explica Otero, de Signals. “Es lo que hizo Entel en Chile el año pasado, Telecom Personal en Argentina, Movistar México en el norte del país, e Iusacell en México con el servicio Banda Ancha”.
Más convergencia de servicios y nuevas facilidades para los usuarios. Sin embargo, la concentración de las principales empresas de la industria no evoluciona. Los grandes continúan en un juego sin reglas.