(FOTOS LA PRENSA/B. PICADO)

“A lo mejor resultó mejor mánager que jugador”

Cuando se pase revista a los mejores bateadores que Nicaragua ha producido, necesariamente se tendrá que mencionar a Henry Roa, el antesalista de los Leones, que inesperadamente ha decidido ponerle fin a su carrera como jugador, para convertirse en mánager de la tropa felina en la próxima liga de beisbol profesional Henry Roa, próximo mánager […]

  • Cuando se pase revista a los mejores bateadores que Nicaragua ha producido, necesariamente se tendrá que mencionar a Henry Roa, el antesalista de los Leones, que inesperadamente ha decidido ponerle fin a su carrera como jugador, para convertirse en mánager de la tropa felina en la próxima liga de beisbol profesional

Henry Roa, próximo mánager de los leones

¿Usted sabe cuántos juegos ha dirigido en su vida Henry Roa, el recién nombrado mánager de los Leones para la próxima Liga de Beisbol Profesional?

Ni uno. Ni siquiera en el beisbol de patio, como decimos en Nicaragua.

Sin embargo, Henry no se echó hacia atrás cuando los directivos occidentales le propusieron conducir al equipo que tratará de restituir su honor, tras haber sido barrido por el Bóer en la Final de la Liga Profesional.

“No me da pena admitir que nunca he dirigido. Sin embargo, hasta los más grandes mánager comenzaron de cero. Yo parto de 18 años de éxito como jugador. En ese tiempo, algo debo haber aprendido”, reflexiona.

Roa decidió asumir el reto en medio de opiniones encontradas. Para muchos debió seguir como jugador, debido a que aún puede ser útil con el bate en sus manos. Otros señalan que tomó una decisión correcta pensando en un trabajo para el futuro.

“Siempre he respetado las opiniones de los demás, pero al final es a uno al que le toca decidir, y yo siento que tomé la decisión correcta. Además, el que no se arriesga nunca sabe lo que es capaz de hacer en su vida”, dice Roa.

El debate ha estado atizado probablemente por el hecho de que Henry ha mantenido su ritmo ofensivo después de 18 años en el beisbol superior pinolero y ni siquiera hay señales de decrecimiento. Además, nunca ha dirigido un partido.

Primero Henry anunció su retiro de la Selección después de 17 años en el equipo y tras resumir un promedio de .321 (798-256). Luego los Leones lo nombraron mánager. Así que no le ve sentido a seguir jugando.

UNA GRAN CARRERA

¿Cuál es el balance que hacés de tu carrera como jugador?

Primero agradezco a Dios por el talento que me dio. Jugar ha sido una experiencia especial para mí. Nunca imaginé hacerlo por tanto tiempo y hacerlo tan bien, porque la verdad, estoy orgullosos de lo que he hecho. Tuve una carrera exitosa dentro y fuera del país.

¿Por qué dejás de jugar cuando muchos creen que aún podías rendir?

Mucha gente opina que debía seguir y yo mismo siento que podría hacerlo durante unos dos años más, pero deben entender que no me están ofreciendo dirigir un equipo juvenil, ni mayor A. Me están ofreciendo al León de la Profesional y yo confío en que puedo llegar a tener una carrera de muchos años en ese puesto.

¿Para tu futuro, creés haber tomado la decisión correcta?

Claro que sí. Yo estoy con mi mente positiva. Pienso que voy a tener éxito y que ese puede ser un trabajo que me permita sostener a mi familia por mucho tiempo. Quien me garantiza que cuando me retirara en dos años, me iban a ofrecer el equipo. El chance llegó ahora, y yo lo voy a tomar. Ese es el punto.

Me dijiste que nunca has dirigido. ¿Cuál es tu experiencia en ese aspecto?

Mi experiencia fue ser entrenador con equipo juvenil de León, que tuvo como mánager a Luis Pestana y en el que estaba como entrenador mi hermano Yáder Roa. Ahí fui coach y ayudé a los muchachos a mejorar en muchos sentidos.

¿Entonces vas a debutar como mánager en la Liga Profesional?

Así es. Y creo que eso no es para esconderse. Como te dije, todos los mánager comenzaron por un primer juego. Además, el equipo que voy a dirigir estará formado por gente que sabe jugar beisbol y que conoce cuál es su responsabilidad.

¿Cómo visualizás tu estilo al dirigir?

He tenido la influencia de muchos mánagers. He estado con Omar Cisneros, Hubert Silva, Noel Areas, Oscar Larios y Davis Hodgson, quien es el mejor mánager que he tenido. Así que he tomado cosas de cada uno de ellos y espero luego definir mi estilo, que será agresivo a la ofensiva y de cierta paciencia al manejar el pitcheo.

Muchos dicen que esa es la faceta más importante de un mánager, administrar su pitcheo…

Yo veo muchos juegos de Grandes Ligas y observo que los dirigentes no se precipitan en retirar a sus lanzadores abridores. Y creo que eso es lo correcto. En una temporada larga, no podés decidir apuradamente porque de lo contrario, vas a recargar tu bullpen. Siempre me fijo por ejemplo en Joe Torre, que aguanta hasta donde él cree que su ofensiva será capaz de responder.

relación basada en el respeto

Cómo andan tus relaciones con jugadores que ahora son tus compañeros, ¿creés que te respetarán?

Los equipos tienen su reglamento disciplinario y todos nos tenemos que someter a él. En este momento en el que aún estoy jugando, siento que los muchachos me respetan y como somos personas mayores, sé que nos vamos a saber ubicar todos en el rol que nos corresponde.

¿Y con jugadores como Sandor Guido, quien además es tu amigo?

Hace poco doña Tirsa Sáenz le preguntó eso a Sandor, qué como se iba a llevar conmigo. Y le respondió que si lo sentaba, me iba a retar a los golpes porque él es uña y carne conmigo, pero yo sé que eso es una broma. Sé que Sandor me respeta y sabe que voy a tomar las decisiones en favor de todo el equipo. Ahora, yo creo que las bromas siempre van a estar presentes, pero como dije, todo con respeto.

¿Con qué mánager tuviste más dificultades en tu carrera?

Con ninguno. No es que quiera decir que fui perfecto, pero siempre respeté al mánager que tenía. No sé si te acordás que Noé Maduro me ponía de noveno bate en la pasada liga y jamás le dije nada. El mánager toma las decisiones que cree que le van a ayudar al equipo y tal vez él creía que eso era lo mejor. Así que eso es lo que voy a hacer yo. Va a jugar el que se gane el puesto con sus números en el terreno de juego.

¿Qué creés que motivó a los directivos de León a nombrarte mánager?

Mi respuesta a esa pregunta podría no ser la correcta, por eso me gustaría que se la hicieras a los directivos. Ellos vinieron a mí y me plantearon la posibilidad. A mí me gustan los retos y lo voy a asumir con muchos deseos de hacer lo mejor que pueda. A lo mejor resulto mejor mánager que jugador.

¿Sería dramático que no tuvieras éxito como mánager?

Mi mente está positiva, yo voy pensando en que voy a hacer un buen trabajo. Sin embargo, sé que las cosas no siempre salen como uno desea, pero el asunto es que estoy tomando este reto con la confianza en mí y en Dios, que no le voy a fallar a quienes creen que puedo hacer un buen trabajo. Si fallo, ni modo, pues tendrán que buscar a otro. Esto es así.

¿Y si llegara a pasar eso, es decir, si fallás, volverías a jugar?

No. No voy a volver a jugar. Yo en eso quiero ser serio. Me estoy retirando del beisbol de manera definitiva. No voy a volver a jugar. Si fallo en esta experiencia, voy a seguir estudiando, preparándome para tener otra oportunidad, pero no voy a ser como algunos jugadores que se retiran y después regresan. Eso no lo veo serio. Yo me voy y no regreso al campo como jugador.

¿Cuál creés que es la clave para tener éxito como mánager?

Ganar juegos. Y para eso es vital tener suerte. A los mánagers no los hacen los grandes equipos, los hacen los equipos que ganan juegos y yo espero que los Leones ganen muchos para que yo pierda pocos.

¿Cuáles son los técnicos que irán con vos en esta empresa?

Voy con Francisco Santiesteban, el cubano que jugó con nosotros y que ha dirigido los equipos juveniles; con Cairo Murillo, quien ha hecho un buen trabajo con los lanzadores; Rafael Mendoza, quien es graduado en Cuba y hasta en Dominicana ha estado, y mi hermano Yáder, quien aunque es joven, tiene experiencia como técnico. Sabe mucho de preparación.

¿Creés que te mantendrán en el puesto contra viento y marea?

Espero que me mantengan en el puesto por méritos que espero hacer una vez que esté en el puesto.

Una carrera exitosa como jugador

Ted Williams no es bien recordado como mánager. Tampoco Pete Rose y muchos otros grandes jugadores. Es que el éxito como pelotero no lleva necesariamente al éxito como mentor.

Henry Roa está consciente de eso. “Mi carrera como jugador sólo me servirá como experiencia, pero como mánager, sé que voy a comenzar una nueva etapa en la que soy un novato”, admite el extraordinario artillero, que debutó con la Selección Nacional en 1991 y que ha concluido su estadía en este 2007.

Después de actuar en 30 torneos oficiales, Roa ha colgado su bate tras resumir promedio de 321 puntos por 256 hits en 798 turnos, con 134 anotadas, 144 empujadas y 17 cuadrangulares, de acuerdo con detalles del amigo Martín Ruiz.

“Eso me llena de orgullo, que ayudé a los Leones y también a la Selección Nacional. Dios me dio el don de jugar y lo hice bastante bien”, agrega el antesalista leonés.

A la hora de hacer el recuento sobre su mejor momento como jugador a nivel nacional, Roa no vacila en señalar que fue en la Final de 1990, cuando junto a Ariel Delgado, Julio Medina y Epifanio Pérez, dirigió la más espectacular reacción de un equipo en una Serie Final.

“Fui el Más Valioso de la Final y recuerdo que la gente se volvió loca conmigo, querían tocarme, saludarme. Y yo era un chavalo que no entendía porqué tanto entusiasmo, pero ahora siento orgullo de aquel momento”, dice el jugador.

Entre esos torneos internacionales, Henry actuó en Juegos Olímpicos, varios Mundiales, Premundiales, Juegos Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe y muchos más, sin embargo, sus ojos le brillan cuando recuerda su desempeño en el Mundial del Taiwán en el 2001.

“Ahí había un pitcheo de nivel Triple A hacia arriba. Y mi promedio fue de .462. En el Mundial de Holanda en el 2005 también estuve bien, con .429. Estos torneos fueron muy fuertes y tuve la suerte de rendir bastante, de ayudar al equipo”, señala el tercera base.

Cuando se le consulta en torno a los lanzadores más fuertes que ha enfrentado a nivel local, Roa señala que el primero tiene que ser Vicente Padilla, y aclara que no necesariamente lo menciona porque esté en Grandes Ligas.

“Además de lanzar fuerte, Padilla siempre ha sido un lanzador inteligente. Detrás pondría a Julio Raudez, que no lanza fuerte como Vicente, pero tiene muchos recursos y no es fácil batearle. A nivel internacional, recuerdo a Branden Looper y Kris Benson, y tantos otros que ahora están en Grandes Ligas”, indica Henry.

Pero ahora viene su nueva etapa, la de mánager. Y después de tener éxito en la prueba atlética más difícil que existe, que es golpear una pelota con un bate, Roa no parece asustado ante el nuevo reto. Ha decidido tomarlo. Si le va bien, todos vamos a aplaudirle. Si falla en este primer intento, ojalá pueda contar con otra oportunidad.

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