Una apacible ciudad del centro de Argentina está conmocionada por tres hamacas que se mueven solas en una plaza, un fenómeno que, además de toda clase de habladurías, ha despertado el interés de parapsicólogos, arqueólogos y antropólogos.
Las autoridades de Firmat, a unos 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, esperaban los resultados de un informe que encargaron a varios especialistas para determinar si el fenómeno es paranormal o responde a un magnético.
Colocadas el 20 de junio pasado en la plaza Belgrano, un sitio lindero con una iglesia y donde hasta hace años funcionaba un matadero de ganado, las tres hamacas no dejan de sorprender a los vecinos y curiosos por su vaivén, que se produce aunque nadie tome contacto con ellas ni sople una leve brisa.
El cura Juan Carlos Pellegrino, a cargo de una parroquia de la zona, comentó que ha visitado el lugar y descartó que pudiera tratarse de un fenómeno religioso. “Las vi moverse, pero no vi nada sobrenatural. Ni luces ni ángeles, como dice mucha gente. Antes de pronunciarse hay que agotar los recursos de la ciencia”, dijo en declaraciones que publica el diario Clarín de Buenos Aires.
Muchos hablan de un niño fallecido que utiliza los juegos de la plaza, algunos aseguran que las hamacas tienen propiedades curativas y otros hasta muestran vídeos en los que, dicen, se observan imágenes irregulares y se escuchan voces extrañas.