El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, reclamó hoy a los gobiernos de la región “liderazgo”, “predecibilidad” y “coherencia” en sus estrategias para captar ayudar para el comercio.
Lamy hizo el llamado en la clausura del foro Movilizando el Apoyo para el Comercio: América Latina y el Caribe, que durante dos días ha congregado en Lima a altos funcionarios de este organismo, así como del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM).
El máximo responsable de la OMC manifestó que “el liderazgo y la visión política no pueden ser sustituidos”, al instar a los gobiernos a integrar la importancia de la liberalización del comercio mundial a sus propias estrategias.
Explicó que “la coherencia de las estrategias nacionales crea una situación en donde los donantes simplemente tienen que responder”, en alusión a las solicitudes de los países.
Asimismo, instó a “identificar dos o tres prioridades en la región, que pongan las bases de los objetivos para el futuro”, y citó como ejemplos la búsqueda de expertos en temas como facilitación del comercio, estándares de los controles de calidad o en acabar con los “cuellos de botella” en la logística.
Tras remarcar que Latinoamérica comprendió los retos de la globalización y la necesidad de implementar medidas para la integración comercial, dijo que el reclamo de los países caribeños es que se allane “el campo de juego en el comercio mundial, porque sin eso la apertura comercial podría sufrir”.
Sobre las donaciones en forma de ayuda al comercio, consideró fundamental la “eficiencia” en su uso, porque es “tan importante como la cantidad otorgada” y los “contribuyentes quieren ver cómo ese dinero produce”.
El dirigente latinoamericano que expuso su estrategia fue el peruano Alan García, quien como anfitrión clausuró el foro y defendió el incremento de la inversión y el comercio como medio para aliviar la pobreza y proteger el medio ambiente.
En una velada defensa a las empresas que invierten en Perú, comentó que los “proteccionistas” y defensores del medio ambiente olvidan que millones de personas que usan leña en el mundo para cocinar contaminan más que la minería moderna. El Presidente de Perú explicó que la población “deforesta porque no tiene empleo” y migra a otros países en busca de mejores condiciones de vida.