Manuel Pineda, ganador del primer duelo, al remate hoy. (LA PRENSA/M. LORÍO)

Pineda va por el rugido final

Raudez tratará de impedirlo [doap_box title=»¿Cómo en 1978?» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Los Tiburones están en su quinta Serie Final en los últimos 30 años. En 1978 frente al Estelí, estaban abajo 1-3 cuando ganaron el quinto juego y al final fueron campeones. Eso sí, fue en una serie al mejor de nueve juegos. En 1985 ante […]

  • Raudez tratará de impedirlo
[doap_box title=»¿Cómo en 1978?» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Los Tiburones están en su quinta Serie Final en los últimos 30 años.

En 1978 frente al Estelí, estaban abajo 1-3 cuando ganaron el quinto juego y al final fueron campeones. Eso sí, fue en una serie al mejor de nueve juegos.

En 1985 ante los Dantos también iban 1-3 y no sólo ganaron el quinto encuentro, también el sexto, pero fallaron en el séptimo.

En 1993, estaban adelante 3-1 ante el San Fernando y perdieron el quinto juego, pero remataron en el sexto.

Y en el 2003, iban 1-3 ante los Leones y lograron ganar el quinto, pero no resistieron uno más.

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El Estadio Héroes y Mártires de León abrirá hoy sus puertas desde muy temprano para recibir a los fanáticos de los melenudos, que son especialistas en crear un grandioso ambiente previo a un juego tan importante con el quinto de la Serie Final, dando origen a una fiesta que podría extenderse más allá del out 27, si su equipo gana esta tarde el campeonato ante Granada.

León tiene en sus garras a los Tiburones del Granada, con ventaja de tres juegos a uno, pero hoy (2:30 p.m.) deben enseñar la dentadura para coronarse, pues se miden al probable mejor tirador de esta liga, Julio Raudez.

Los melenudos echarán mano de Manuel Pineda, quien atraviesa su temporada de consagración en nuestro beisbol y qué mejor forma de finalizarla que coronando a los Leones.

De hecho, fue el ganador del primer juego de la serie, en tanto Raudez tropezó en el segundo desafío, pero esto no dañó su reputación.

Los Tiburones dieron señales de vida en el cuarto desafío, al ganar 7-1 y de paso evitaron ser el primer equipo que pierde una serie por barrida en los campeonatos nacionales de beisbol.

Diego Sandino, con un majestuoso pitcheo, y Bayardo Dávila y Larry Galeano tronando, les dieron a los granadinos el impulso que necesitaban.

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