- Director de la Organización Mundial del Comercio dice que pueden contribuir al desarrollo
El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, defendió ayer las ayudas al comercio como un mecanismo útil, para que los países en vías de desarrollo en Latinoamérica puedan colocar sus productos en los mercados mundiales y así impulsar su desarrollo económico.
En declaraciones a EFE antes de iniciar un viaje a Lima, Lamy señaló a Perú como ejemplo de “cómo con una mayor apertura comercial, ayuda al comercio y unas políticas internas adecuadas se puede generar crecimiento y desarrollo”.
El máximo cargo de la OMC participará en las jornadas Ayuda para el Comercio, organizadas por la OMC y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que tendrán lugar en la capital peruana entre hoy miércoles y mañana jueves.
El objetivo, indicó Lamy, es “movilizar a los donantes de ayuda al desarrollo, a países beneficiarios, a organizaciones internacionales y a los bancos regionales de desarrollo”.
“Juntos podremos hacer avanzar en la agenda de Ayuda al Comercio”, agregó el director general.
MEJORAR COMPETITIVIDAD
La idea, prosiguió, es que “los países que carecen de la capacidad necesaria para producir de modo competitivo y colocar sus productos en los mercados mundiales cuenten con una ayuda necesaria para lograr que el comercio sea motor de crecimiento y de empleo”.
El evento reunirá a ministros de Finanzas y de Comercio y delegados de alto nivel de entidades donantes, instituciones regionales y representantes clave del sector privado, para analizar los desafíos comerciales que enfrenta la región y establecer las prioridades para las acciones futuras.
La Ayuda al Comercio engloba desde la formación de expertos comerciales en los países en desarrollo, la mejora de servicios aduaneros, fiscales o de inspección sanitaria y fitosanitaria, pasando por la mejora de infraestructuras o las ayudas a la reestructuración de sectores productivos.
Lamy también apuesta a que se logre a más tardar a principios del 2008 un acuerdo entre los 185 países miembros de la OMC (incluyendo Nicaragua) para cerrar el ciclo de la Ronda de Doha, iniciada en el 2001, que pretende conseguir un mayor grado de liberalización del comercio mundial.
La Ronda de Doha tiene por objetivo liberalizar aún más los intercambios comerciales en favor de los países en desarrollo, pero los miembros de la OMC no se ponen de acuerdo en cómo lograrlo.