- Caficultura mundial sentirá incremento de la temperatura del medio ambiente, advierten expertos
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A mediados de los años setenta los científicos pronosticaron que en un siglo el planeta Tierra sería un grado centígrado más caliente. Acertaron a medias. El planeta se calentó efectivamente un grado, pero no necesitó un siglo, sino sólo 25 años.
Los expertos empiezan a hablar de un reacomodo en la forma de hacer las cosas y en la caficultura quizá sea tiempo para cambios.
Jeremy Hagger, director del programa de café del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), afirma que el cambio climático se está acelerando y amenaza el cultivo del rubro.
Antes, explica, entre un año cuando se registraba el fenómeno de El Niño (para Nicaragua es sequía, aunque para países del sur como Perú implica inundaciones), pasaba un período de dos a cuatro años.
Ahora el período entre uno y otro se ha reducido, al punto que a un año El Niño le precede un año conocido como La Niña (que para Nicaragua representa intensas lluvias), o viceversa, de forma que esto ha provocado trastornos ambientales con implicaciones en la actividad cafetalera.
Lluvias fuera de tiempo que provocan la caída de la florescencia o del grano mismo, combinadas con severas sequías que afectan la calidad del grano, explican en parte el efecto de bianualidad que afectó la producción cafetalera nicaragüense el año pasado, sostiene Hagger.
“Alta precipitación (lluvias) en 2005, baja precipitación en 2006”, sostiene.
Esto ha provocado la incidencia de más huracanes. “Este año la región ha sido azotada por dos huracanes de categoría cinco”, recuerda el experto.
Dean y Félix son los dos huracanes que, en la región del Atlántico y el Mar Caribe, han alcanzado la categoría cinco en la escala Saffir-Simpson. Para la actual temporada ciclónica los expertos habían pronosticado un máximo de tres huracanes que alcanzarían esta categoría, la máxima de la citada escala.
PRODUCTORES DEBEN APLICAR CAMBIOS
El cambio climático obligará a los productores de café a buscar zonas de mayor altitud para las plantaciones, asegura Hagger.
“Aproximadamente al final del siglo (XXI) o en los próximos 30 años tendrán que subir unos 100 ó 300 metros de altura”, proyecta Hagger, quien agrega que es de esperarse que a finales de este siglo la temperatura haya subido por lo menos tres grados centígrados a nivel mundial.
El científico nicaragüense, Jaime Incer Barquero, agrega que el cambio climático se ha acelerado más allá de lo previsto, como resultado de una serie de factores en los que interviene la mano del hombre.
Hagger agrega, en otro orden, que los cambios en el clima obligará a los productores a buscar nuevas opciones, entre ellas explorar variedades de café más resistentes a la sequía y que pueden dar buenos rendimientos a mayor temperatura. Y recomienda que también es importante pensar en mejorar la sombra de los cafetales.
Esto permitirá crear un microclima que favorece la actividad cafetera, generando la temperatura adecuada para este tipo de cultivo.
El café es para Nicaragua el primer rubro de exportación. El año pasado aportó alrededor de 200 millones de dólares en divisas, de 1,027 millones que generaron las ventas nicas al exterior, sin incluir las zonas francas.