- Atrapada de Romero coloca a León a un paso de la barrida
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Una zambullida de Eduardo Romero en el jardín derecho, para ahogar en su guante un batazo de Stanley Loáisiga con las bases llenas en el inicio del noveno inning, preservó de forma espectacular el tercer triunfo en línea de León ante Granada, ahora 2-0, en la Serie Final de beisbol, que tiene un olor a barrida.
Romero agregó una jugada más a su extensa colección de mágicas atrapadas, adornando en el estadio Héroes y Mártires de León una fantástica noche para los fanáticos melenudos, que incluyó el pitcheo de siete entradas sin carreras de Olman Rostrán, más hits impulsadores del bateador más inspirado de la serie, Lenín Aragón, y de Julio Vallejos.
Aragón tronó en el cuarto inning con un sencillo al bosque izquierdo con dos outs, para empujar desde la segunda a Henry Roa y así abrir el marcador ante el tirador Kenly Chang.
En la otra acerca, Rostrán apretó del cuello a los bateadores granadinos, especialmente con corredores a bordo. El derecho permitió un hit en cada una de las primeras seis entradas y en el cuarto inning tuvo los costales congestionados, pero ganó cada una de las batallas y al final con la colaboración de los relevistas Oscar Mejía, Luis Felipe Valle y Marvin Zelaya, se anotó la victoria.
Rostrán, quien lleva seis triunfos en seis salidas desde que se puso el uniforme de los Leones, anoche lanzó siete entradas de seis imparables, ninguna carrera, una base, un golpe y dos ponches.
Chang, quien fue un tremendo rival para Rostrán, explotó cuando luego de retirar a siete bateadores consecutivos, abrió el séptimo inning regalándole boleto a Sandor Guido. Este desliz se convirtió en carrera, con un imparable de Julio Vallejos ante el relevista José Luis Sáenz.
Los Tiburones entraron a su última bateada aún con aliento y presionaron al rematador Zelaya negociando dos pasaportes, más un imparable de Bayardo Dávila. Con las bases llenas y dos outs, Stanley, quien hasta ese momento no había dado de hit en la serie durante 10 turnos al bate, parecía salir del slump en el momento grande con una peligrosa conexión con el bosque derecho, pero antes que los granadinos comenzaran a celebrar, Romero apareció como un fantasma y dejó a las Tiburones con la soga al cuello.
Aragón fue el mejor bateador del juego al irse de 2-2 con una anotada y una producida. A los leoneses le bastaron cinco hits para ganar el partido. Los sultanecos ligaron ocho imparables y tuvieron a Reymundo Leytón como su mejor hombre al batear de 4-3.