- Monseñor Rómulo Emiliani llama a la conversión de los políticos y acabar con los males de América Latina
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Monseñor Rómulo Emiliani, Arzobispo auxiliar de San Pedro Sula, Honduras, habla claro y sin limitaciones. Señala que la corrupción es la raíz de la miseria en Latinoamérica. Rechaza cualquier tipo de aborto, aún el embarazo más complicado. Resume que todos los males son el resultado de la profundidad del pecado en la humanidad.
La sección de Religión y Fe de LA PRENSA conversó con monseñor Rómulo Emiliani, quien estuvo por varios días en Nicaragua, participando en un retiro espiritual.
¿Cómo analiza la situación de las familias en Centroamérica?
La situación es realmente dramática. Hay golpes certeros hechos por las tinieblas para acabar con nuestras familias. Hay toda una corriente de inmoralidad que atraviesa los diferentes estamentos de la sociedad. La situación es dramática y como Iglesia tenemos que trabajar mucho más por las familias y por los jóvenes.
¿Qué conoce del aborto en Nicaragua?
Nosotros cómo Iglesia en cualquier parte del mundo estamos pidiendo a los gobiernos que se penalice toda práctica e intento de aborto.
¿Aunque se trate de un embarazo ectópico que pone en peligro la vida del bebé y su madre?
Hay que buscar todos los medios médicos para salvar a ambos. Si falla la ciencia y muere uno y muere el otro ya no es asunto ni legal ni moral, pero insisto en que hay que respetar la vida desde que el óvulo es fecundado. La vida es sagrada.
Quienes están a favor del aborto preguntan ¿qué hace la Iglesia cuando hay niños hambrientos por las calles?
La Iglesia siempre se ha caracterizado por tener orfanatorios y hogares para niños. La Iglesia en nuestros países es siempre la primera en responder al grave problema de la niñez desnutrida y abandonada. Lo que pasa es que no sólo la Iglesia tiene que hacerlo, tiene que hacerlo el Estado y la empresa privada, (ambos) tienen la obligación moral de ayudar a los niños . El problema de fondo es de pecado, de injusticia de mal repartir los bienes de la humanidad.
¿Existe un interés económico de los médicos que practican el aborto?
Hay un interés en el primer mundo, en donde existe una tesis maligna; la tesis es: muchos comemos en una mesa en la cual no hay comida para todos. Eso es falso. Hay alimentos para todos en la humanidad, el gran problema es un problema ético-social y de justicia. Muchos tienen poco y pocos tienen demasiado.
¿Cuál sería su consejo para esos médicos que practican el aborto?
Esas manos están manchadas de sangre inocente. Dinero recibido por matar a un bebé, es dinero mal habido, es igual si fueran narcotraficantes. Que dejen esa mala práctica y que respeten la vida.
Usted tiene un mensaje al final de cada artículo que escribe. “Con Dios somos invencibles” ¿es una frase muy inspiradora?
Así es. Con Dios podemos vencer cualquier situación negativa y con Dios podemos dar un mejor futuro a esos niños abandonados. No es matándolos, es protegiéndolos. Son criaturas de Dios. La gran regla de oro: nunca hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti.