Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992, es candidata pero está muy atrás en las encuestas. (LA PRENSA/AFP/E. ABRAMOVITCH)

Un ícono indígena

Por primera vez, una mujer e indígena aspiró a la Presidencia GUATEMALA/AFP La Premio Nobel de la Paz 1992 y candidata a la Presidencia en las elecciones en Guatemala, Rigoberta Menchú, es una ex empleada doméstica de 48 años que jamás fue a la escuela y ahora busca ser la primera indígena y mujer en […]

  • Por primera vez, una mujer e indígena aspiró a la Presidencia

GUATEMALA/AFP

La Premio Nobel de la Paz 1992 y candidata a la Presidencia en las elecciones en Guatemala, Rigoberta Menchú, es una ex empleada doméstica de 48 años que jamás fue a la escuela y ahora busca ser la primera indígena y mujer en gobernar este país.

Tras pensárselo mucho, Menchú aceptó la oferta, el pasado 22 de febrero, de la agrupación Encuentro por Guatemala (EG) y el partido en formación indígena Winaq para aspirar a la Presidencia, pero las encuestas le dan pocas posibilidades de cumplir su objetivo.

Su vida ha estado marcada por el drama y el sufrimiento, pero en ellos forjó un carácter de hierro, que se esconde tras su humildad y buen trato hacia quienes se le acercan. Sin embargo, como candidata se ha vuelto hermética y sus asesores de campaña han restringido las entrevistas exclusivas, suscitando las críticas de los medios.

La concesión del Nobel de la Paz en 1992, el primero a una mujer de América Latina, recompensó su decidida lucha por los derechos indígenas en el mundo.

Cuando sólo tenía 21 años, en enero de 1980, Menchú vio morir calcinado a su padre, junto a otras 36 personas, en el asalto por las tropas de la dictadura guatemalteca a la Embajada de España, que había sido ocupada de manera pacífica por un grupo de indígenas.

El cadáver del indígena, un luchador por la tierra y los derechos de su pueblo, fue enterrado en una fosa común junto a las otras víctimas de la Embajada y hasta el momento se desconoce su paradero.

Todavía no se había repuesto de la pérdida de su padre, cuando las tropas del ejército secuestraron e hicieron desaparecer a su madre Juana Tum K'otoja, una partera y luchadora indígena.

Rigoberta no fue a la escuela primaria ni secundaria, pero aprendió junto a los suyos a leer y escribir, en los ratos libres mientras era empleada doméstica o trabajadora agrícola.

En 1979, ingresó al Comité de Unidad Campesina, en momentos de una férrea represión militar de los regímenes de facto del país, que enfrentaba a los guerrilleros de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).

Ella es fundadora de la Iniciativa Indígena por la Paz, constituida a raíz de las dos cumbres de los pueblos indígenas.

Menchú tuvo que vivir largos períodos fuera de su país, ante las amenazas de muerte de grupos ultraderechistas y del ejército antes de los acuerdos de paz en 1996.

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