- Termina la campaña electoral con los dos candidatos principales a la Presidencia empatados técnicamente
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GUATEMALA/AP
Los candidatos presidenciales de Guatemala aprovecharon ayer para pedir el voto hasta el último minuto antes del comienzo de la prohibición para hacer actividades proselitistas para las elecciones generales del domingo.
Durante los últimos meses, trece hombres y una mujer compitieron por la Presidencia de Guatemala, un país con una economía estable pero donde la violencia, el desempleo y la pobreza afectan a la mayoría de la población.
Ofrecer solución a esos problemas fue la estrategia que usaron los dos candidatos con mayores posibilidades de pasar a la segunda ronda electoral.
Mientras Otto Pérez Molina, un general retirado y ex oficial de inteligencia postulado por el Partido Patriota, basó su campaña en ofrecer “mano dura” contra la delincuencia, Álvaro Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza, promete reducir la pobreza que afecta al 51 por ciento de los guatemaltecos.
Las encuestas dejan prever que ninguno de los dos tendrá el 50 por ciento más uno de los votos y que, en consecuencia, habrá una segunda ronda electoral el 4 de noviembre. Ambos candidatos ya preparan sus estrategias para la segunda vuelta.
Colom dijo que votar por Pérez Molina es regresar a un pasado de violencia y militarismo.
“Yo no tengo sangre en las manos… Y en Guatemala no vamos a volver al pasado, porque así lo manda la voluntad del pueblo”, dijo el candidato de la UNE.
En tanto que Pérez hizo un mitin en el este del país donde rechazó el reto de Colom para un debate sobre seguridad.
“Yo se los voy a demostrar que sí sé de dar seguridad cuando estemos en el Gobierno”, dijo a la concurrencia.
Colom le había retado a discutir sobre el tema luego que se conocieran datos de una encuesta en que Pérez le rebasaba en intención de voto.
LOS RETOS DEL NUEVO GOBIERNO
El 14 de enero tomará posesión el próximo Presidente de Guatemala. Recibirá un país con la economía estable, con crecimiento robusto, la inflación controlada y las demás variables macroeconómicas en orden.
Sin embargo, tendrá grandes retos para lograr poner bajo control la delincuencia común y el crimen organizado responsables de las más de 5,000 muertes que cada año enlutan a los guatemaltecos. Además, habrá de buscar que el crecimiento económico se traduzca más empleos y puestos de trabajo de más calidad. Aunque la tasa oficial de desempleo es de 3.3 por ciento, el 75 por ciento de la economía está en el sector informal.
Las misiones de observación electoral aseguraron que todo se desarrolla de forma normal para realizar los comicios.
Diego García, jefe de la Organización de Estados Americanos alabó que las autoridades electorales hayan superado los inconvenientes planteados por la descentralización de las mesas electorales, que duplicó el número de centros de votación y las dudas que representó la proximidad de la tormenta tropical Félix.
García instó a las autoridades a esclarecer los más de 50 asesinatos de candidatos, activistas o familiares de éstos en la que ha sido la más violenta campaña de la historia reciente del país.
La misión no ha querido calificar como asesinatos políticos los crímenes, pero pidió que la Policía y la Fiscalía investiguen los motivos detrás de los 50 homicidios.
Rigoberta Menchú, la premio Nobel de la Paz 1992 y candidata del izquierdista Encuentro Por Guatemala, admitió que no tiene posibilidades de pasar a la segunda vuelta y culpó a las encuestas — que le sitúan en sexto puesto con 3.7 por ciento de la intención de voto– de los resultados de su campaña.
Casi seis millones de guatemaltecos están convocados a las urnas este domingo para elegir al nuevo presidente y vicepresidente, así como a los representantes municipales y legislativos, tras una campaña marcada por la violencia.
También han llovido las sospechas de que muchos candidatos, sobre todo los diputados federales y políticos a nivel local, tienen vínculos y reciben recursos del crimen organizado.