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El colombiano Ricardo “Mochuelo” Torres retuvo por segunda ocasión la corona welter-junior de Organización Mundial de Boxeo (OMB), al derribar en el undécimo y penúltimo asalto al retador obligado, el estadounidense Kendal Holt.
El réferi estadounidense Yino Rodríguez detuvo el duelo en la madrugada del domingo luego que Torres, quien estaba abajo en las anotaciones, dejó en malas condiciones a Holt.
El boxeador local conectó sólidos golpes de derecha e izquierda al rostro, un gancho de izquierda al mentón envió a Holt a la lona.
Holt se reincorporó, tambaleante fue contra las cuerdas, Torres prosiguió el castigo y Rodríguez optó por señalar el final.
“Era consciente de que perdía por dos o tres puntos y me jugué la vida en el décimo y undécimo asaltos, me expuse pero logré golpes que dejaron en malas condiciones a Holt, quien me ofreció una dura oposición. Su velocidad y fortaleza indudablemente me afectaron”, declaró el triunfador luego que la policía restableció el orden en el ring.
Aficionados lo invadieron mientras un sector de los espectadores lanzó diversos objetos.
Los dos primeros asaltos fueron de estudio, los boxeadores se cuidaron y no hubo emoción.
Holt llevó la iniciativa en el tercero y Torres en el cuarto y quinto pero en los siguientes, el púgil local pasó momentos muy complicados y estuvo al borde del nocaut. La velocidad y mayor alcance de Holt lo afectaron. Torres, en la sexta vuelta, recibió un sólido golpe de derecha en el rostro, cayó a la lona y se reincorporó a la cuenta de cinco.
Holt trató de acabar el duelo en los siguientes cuatro asaltos, pero no lo logró y Torres cambió el rumbo en el décimo y undécimo.