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CORRESPONSAL / CHINANDEGA
El embajador de los Estados Unidos, Paul Trivelli, despedirá mañana a los marineros integrantes del buque USS Pearl Harbor LSD-52, que zarpa mañana del Puerto de Corinto hacia El Salvador y Guatemala.
Una parte de la tripulación del buque USS Pearl Harbor LSD-52 bajó ayer por tercera vez a tierra, para terminar de asistir a la escuela de un reparto espontáneo, a solicitud de organismos de cooperación, instalados en el país.
El barco es parte del Grupo Fuerza 40.0 de la Naval de los Estados Unidos en apoyo a la Hermandad de las Américas 2007, que estuvo en agosto en Nicaragua en una misión enfocada en realizar la cooperación de los servicios marítimos regionales en toda América Latina y el Caribe.
El patrocinio proviene del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, cuya tarea es promover la seguridad, estabilidad y la prosperidad en la región, mediante entrenamientos, obras humanitarias y donaciones, pero se desconoce si interactuó con la Fuerza Naval del Pacífico.
El grupo de 30 marines realizó labores de limpieza y reparación del techo de la Escuela Divino Niño, después que el viernes y el sábado colaboraron con el asilo de ancianos y una escuela del Puerto de Corinto.
Durante la jornada comunitaria, los marines chapodaron el monte, cocinaron para los niños y educadores, reemplazaron pilares de la escuela e instalaron una letrina.
El oficial Dennis Wheeler, responsable del grupo en tierra, dijo que se contactaron con la organización El Saddia y este sugirió que las escuelas que necesitan más apoyo eran las rurales y semirrurales.
“Cortamos la maleza, se repararon pilares en mal estado, se cocinó para 400 niños y se organizaron concursos para repartir material didáctico”, dijo el militar, un tanto sofocado por el sofocante calor de la ciudad.
El alimento que prepararon marines norteamericanos, en el reparto Divino Niño, contó con la colaboración del Ministerio El Saida, que atiende regularmente las necesidades de ese alejado barrio de Chinandega.
Oswaldo Bonilla, representante del organismo, dijo que los marines se mostraron muy menesterosos y que abrieron letrinas en el barrio, sensibilizados con la pobreza de los pobladores. Ambos grupos se coordinaron para entregar una apetitosa sopa de res con verduras y la distribuyeron en panas plásticas.