- Desde que Ortega y Arias retomaron el poder no se han reunido ni una sola vez de forma bilateral
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El Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, confirmó ayer su participación en el acto de conmemoración del 20 aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, Esquipulas II, que se realizará en nuestro país el próximo 21 de agosto en la Universidad Católica (Unica).
Arias fue invitado por el cardenal Miguel Obando y Bravo, para que participara junto al presidente Daniel Ortega y los ex presidentes Marco Vinicio Cerezo de Guatemala; y José Simeón Azcona Hoyo, de Honduras; y con Ricardo Acevedo Peralta, de El Salvador, en un debate con los estudiantes de la Unica.
El cardenal Obando y Bravo actuó como mediador en la firma de los Acuerdos Esquipulas II, firmados el 7 de agosto de 1987 por los representantes invitados, con excepción del salvadoreño que sustituye a José Napoleón Duarte (q.e.p.d.).
No obstante, el comunicado de la Presidencia de Costa Rica no confirma ninguna reunión bilateral entre Arias y el presidente Daniel Ortega.
Arias, quien ganó en 1987 el Premio Nobel de la Paz por impulsar los Acuerdos de Paz en Centroamérica al amparo de Esquipulas II, realizó el pasado miércoles un acto en San José, en el que participaron todos los presidentes centroamericanos, excepto Ortega.
Ese mismo día el presidente Ortega, durante un encuentro sostenido con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, acusó a Arias de “conspirar” contra la revolución sandinista en 1987. “Amenazaban al Presidente de Honduras, al de El Salvador, para que no nos reuniéramos, y al Presidente de Costa Rica lo utilizaban para conspirar en contra nuestra”, dijo.
Añadió que, previo a los Acuerdos de Paz, “el Presidente de Costa Rica reunió a los presidentes centroamericanos en Costa Rica, antes de estos acuerdos, y les propuso que alcanzaran acuerdos sin tomar en cuenta a Nicaragua”.
Según Ortega, el único Presidente que se opuso en ese año fue el guatemalteco Marco Vinicio Cerezo.
Arias, en declaraciones a La Prensa Libre, de Costa Rica, respondió que hablar de conspiración “era un lenguaje de la guerra fría” y aseguró estar “anuente al diálogo” (con Ortega) de forma que “si saliera la oportunidad de puntualizar algunos temas (en Managua), lo haría”.
El canciller costarricense Bruno Stagno lamentó el miércoles los señalamientos de Ortega y señaló que “llama la atención que siempre que se trata de tener un diálogo entre Costa Rica y Nicaragua, hay problemas de agenda”.
Stagno subrayó que “la agenda con Costa Rica pareciera ser más complicada que la agenda con otros países”.
El embajador de Costa Rica en Nicaragua, Antonio Tacsan Lam, evitó pronunciarse sobre las declaraciones de Ortega.