- Lula con el etanol como arma y Chávez con crudo y petrodólares, concluyen periplos regionales
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Panamá y Brasil acordaron el viernes cooperar en la producción de biocombustibles y consignaron más de media docena de compromisos bilaterales durante la visita del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva al país centroamericano.
Los acuerdos fueron firmados por el vicepresidente primero y canciller panameño, Samuel Lewis, y el Ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, tras un encuentro entre Lula da Silva y el mandatario de Panamá, Martín Torrijos.
En materia de biocombustibles, ambos gobiernos suscribieron un memorando de entendimiento para establecer una “Fuerza-Tarea”.
La Fuerza-Tarea permitirá la transferencia de tecnología y la promoción y el consumo de biocombustibles, en particular etanol y biodiesel, y estudiará la utilización de facilidades logísticas para su producción, uso, distribución y venta, para lo cual impulsará programas conjuntos en esta materia, señalaron las fuentes.
Según el acuerdo, la Fuerza-Tarea estará formada por entidades de ambos países vinculadas con el sector agropecuario, de energía y minas, ciencia y tecnología, medio ambiente, servicios públicos y comercio.
Lula terminaba ayer en Panamá la gira regional que inició el 6 de agosto en México y que le llevó después a Honduras, Nicaragua y Jamaica.
ALIANZA ENERGÉTICA dEL SUR
Bolivia dio un importante salto en la perspectiva de convertirse en una potencia energética regional, al concretar este viernes un acuerdo con Argentina para la industrialización de su gas natural y con Venezuela para la prospección de hidrocarburos.
En el marco de la Organización de Países Productores y Exportadores del Gas del Sur (Opegasur), integrado por Argentina, Bolivia y Venezuela, los presidentes de esos países dieron este viernes —con la suscripción de varios acuerdos— un paso adelante en la consolidación de la integración energética regional.
Los documentos suscritos por los presidentes Néstor Kirchner (Argentina), Evo Morales (Bolivia) y Hugo Chávez (Venezuela) en la ciudad boliviana de Tarija (sur) permitirán emprender proyectos de desarrollo energético de manera trilateral y bilateral.
En virtud de esos convenios, Bolivia podría cumplir su sueño de industrializar su ingente riqueza gasífera y convertirse en una potencia energética al concretar un crédito argentino por 450 millones de dólares, para la instalación de una megaplanta separadora de líquidos de gas.
La planta separadora de líquidos de gas, la más grande de Sudamérica —según el Gobierno boliviano— y que estará instalada en la fronteriza con Argentina región del Chaco, permitirá a esta nación andina desarrollar una prometedora industria petroquímica, según los expertos.
De manera paralela, Venezuela abrió las puertas a la estatal petrolera de Bolivia YPFB, para invertir en la venezolana faja de Orinoco, en el marco de la flamante empresa binacional Petroandina, destacó Morales.
La visita de Chávez a Bolivia es la última etapa de una gira que lo llevó a Argentina, Uruguay y Ecuador, con el tema energético como elemento común.