- La caída del busto, como su crecimiento, es un proceso normal en el desarrollo del cuerpo de la mujer. La caída de los pechos hace que pierdan su atractivo. ¿Qué hacer para prevenir que esto ocurra o para que recuperen su gracia?
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El busto es el símbolo femenino por excelencia pero el paso de los años, los cambios bruscos de peso, el exceso de grasa, los embarazos y el amamantamiento pueden echar a perder su atractivo.
La buena noticia es que existen soluciones y trucos para prolongar o recuperar esta gracia femenina.
Una instructora de ejercicios, un diseñador de modas, un cirujano plástico y una experta en medicina estética comparten con Nosotras los consejos para prevenir la caída de los senos y las novedades para levantarlos.
¿Arriba o abajo? ¿Cómo saber si los senos están o no caídos?
La caída del busto se llama ptosis mamaria, que quiere decir caído, y hay una clasificación de cuatro niveles, según explica el cirujano plástico, Mario Lacayo Lugo.
El primer nivel de ptosis mamaria es el busto normal. Se trata del busto ideal que luce forma de cono y es generalmente una copa B.
En este primer nivel, la caída del seno es suave, su forma es de una ligera curva superior y la curva inferior bien definida sobre el surco mamario, es decir, el pliegue que queda entre la forma del seno y el tórax de donde se sostiene.
En este nivel, el complejo de la aureola y el pezón pueden observarse sobre el inicio de ese pliegue si se le observa de frente o de perfil.
El segundo nivel de ptosis es el busto algo caído, pero aún de buena forma, con las curvas superior e inferior a la vista, aunque la superior vencida quizá por el peso del seno o por la flacidez de los ligamentos que lo sostienen.
En este caso, la aureola y el pezón pueden notarse a la altura del comienzo del surco entre el seno y el tórax.
El nivel ptosis tres es cuando el busto está más caído. En este caso, la curva superior del busto se pierde y luce aplastada. Además, la aureola y el pezón están por debajo del pliegue entre el seno y el tórax.
Esta caída puede ocurrir porque los pechos son pesados, sobre todo, si crecieron demasiado rápido o han ocurrido cambios de peso bruscos que han facilitado la flacidez del seno.
El cuarto y último nivel de ptosis es cuando la aureola y el pezón están completamente hacia abajo, de manera que el complejo luce por debajo del pliegue entre el seno y el tórax, la curva superior del seno ha desaparecido y con absoluta facilidad la mujer puede sostener un lápiz entre la separación del pecho y el tórax.
Soluciones médicas
En la búsqueda por recuperar la gracia perdida en los senos, la cirugía plástica es la última puerta y probablemente la más efectiva. Pero existen otras novedades médicas para combatir el problema.
La doctora María José Espinoza, de la Clínica de Medicina Estética Body Center, asegura que existen masajes con cremas reafirmantes a base de cerámidas, ejercicios pasivos con máquinas o ejercicios físicos para pectorales e ingestas de productos especiales para combatir la caída del seno.
Además, cuentan con productos a base de cerámidas que mejoran la tonicidad de la piel y colágenos que se le agregan a la dieta cotidiana.
También puede realizarse un lifting (rejuvenecimiento) de bustos con máquinas especiales, que según Espinoza son efectivos en pechos pequeños o medianos y sus resultados dependen de la edad, elasticidad e hidratación de la piel de cada paciente.
Trucos para vestir
Si la sala médica le aterra, existen algunos trucos para lograr que el busto caído no luzca como tal. Pero recuerde que estos trucos sólo dan una mejor apariencia y no elevan realmente los pechos.
El diseñador de moda, Fernando Fuentes, sugiere que las mujeres de bustos caídos deben usar siempre sujetadores de varillas y nunca vestir sin él.
Las blusas ideales son las de cuello o escote halter, que es el que sale del pecho hacia arriba, en forma de V.
También pueden usarse los break sptrapl o push-up, que son sujetadores con adhesivos para busto pequeño o mediano.
Si además de caídos los pechos son grandes deben usarse blusas con escote en la espalda o faldas con aberturas para desviar la mirada hacia otras partes del cuerpo. En cambio, si los pechos son pequeños, una blusa con corte imperial (de corte grueso, estilo peto) ayuda a resaltarlos.
Siempre creciendo
Los pechos de la mujer crecen al menos tres veces en distintas etapas de la vida
El cirujano plástico, Mario Lacayo, asegura que los pechos de la mujer crecen en dos ocasiones más después del desarrollo inicial en la pubertad, la cual tiene lugar entre los once y catorce años.
Según Lacayo, entre los 18 y los 19 años, los pechos de la mujer crecen por un proceso que se conoce como hipertrofia virginal, cuando la mujer alcanza el tamaño del busto que lucirá hasta los cincuenta años, aproximadamente, edad en que los pechos crecen por tercera y última vez. De manera que una mujer que lució una talla B o C pequeña puede alcanzar ahí una C completa o una D. Sin embargo, estos aumentos no incluyen aquellos que puedan resultar por el incremento de peso o por el embarazo y en el período de lactancia.