- En Nicaragua existe una gran devoción a San Cayetano, a quien acuden todas las personas que se sienten agobiadas por diferentes problemas
El próximo martes 7 de agosto, la Iglesia Católica celebra la festividad de San Cayetano, mejor conocido por sus devotos como el Padre de la Providencia. Las razones para que en Nicaragua este Santo sea de gran devoción son muchas. La más importante sin lugar a dudas es el alto índice de desempleo que padecen las personas en nuestro país, y este Santo viene a ser bálsamo para ellas.
La intercesión de San Cayetano ante Dios se manifiesta según testigos de sus milagros en el abastecimiento de necesidades urgentes, como el empleo y la alimentación.
San Cayetano nace en Vicenza en 1480, hijo del conde Gaspar Thiene y María de Porto. Dos años después del nacimiento de Cayetano, en 1482, su padre muere luchando con el ejército veneciano contra el rey Fernando de Nápoles. El admirable ejemplo que la piadosa viuda dio a sus hijos produjo espléndidos frutos, particularmente en Cayetano, a quien su extraordinaria bondad lo hacía muy particular.
Los prolongados ejercicios de devoción que practicaba no constituyeron un obstáculo para sus estudios, sino que, por el contrario, santificaron su inteligencia y le ayudaron a penetrar más a fondo la verdad.
En 1506 se trasladó a Roma, persuadido de que Dios lo llamaba a realizar una gran obra. Poco después de su llegada, Julio II lo nombró protonotario y le concedió un beneficio eclesiástico. A la muerte del Pontífice, ocurrida en 1513, Cayetano se rehusó a continuar en su oficio y se preparó durante tres años a recibir el sacerdocio, ordenándose en 1516, a los 33 años. Volvió a Vicenza en 1518.
En Vicenza, Cayetano ingresó en el oratorio de San Jerónimo, que tenía los mismos fines que la Cofradía del Amor Divino. Funda otro oratorio en Verona, y en 1520 se traslada a Venecia, donde pasó tres años, introdujo la bendición con el Santísimo Sacramento y promovió mucho la comunión frecuente.
En los últimos años de su vida, San Cayetano fundó con el beato Juan Marinoni los Montes de Piedad. Muy fatigado por la intensa actividad, San Cayetano tuvo que guardar cama en el verano de 1547. Los médicos le aconsejaban que pusiese un colchón sobre su lecho de tablas, pero él respondía: “Mi Salvador murió en la Cruz; dejadme, pues, morir también sobre un madero”. Una semana después, el 7 de agosto, exhaló el último suspiro.
Nicaragua venera a San Cayetano
En Nicaragua existe una gran devoción por San Cayetano, a quien acuden todas aquellas personas agobiadas por diferentes problemas, principalmente por el desempleo. No obstante, San Cayetano está considerado el “Padre de la Providencia”, y bendice a todos aquellos hogares que lo veneran brindándoles siempre pan y trabajo.
La familia León Báez y el Apostolado de San Cayetano fundado por doña Francis Herdocia de Monroi invitan a los devotos de San Cayetano a una misa en honor a San Cayetano, la cual se efectuará el martes 7 de agosto a las 7:00 a.m. en la iglesia San Agustín, donde al unísono diremos: “Providencia San Cayetano para el alma y para el cuerpo. Así como le diste la limosna al pobre, dámela a mí por amor a Dios”.