Sueños
“La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”.
El sueño nicaragüense
No debemos pasar por alto la propuesta que el presidente Daniel Ortega anunció que haría al Gobierno de Estados Unidos, de intercambiar los misiles SAM-7 por equipos médicos y medicinas. Se trata de una excelente idea, sobre todo si consideramos la urgente necesidad de estos rubros que actualmente tienen los hospitales del país.
Tampoco debemos ignorar el apoyo que se le ha brindado a la Policía Nacional, en cuanto al brillante desempeño que está teniendo la primera comisionada Aminta Granera. Nunca antes en la historia de Nicaragua el cuerpo policial se había desempeñado con la eficiencia y diligencia para apresar a los delincuentes y sobre todo a la peligrosa mafia del narcotráfico que tanto daño ha hecho en las naciones del mundo, por lo que Nicaragua no es la excepción.
Es una buena iniciativa que Nicaragua mantenga relaciones amistosas y respetuosas con todos los países del mundo, pero debemos ser muy claros en cuanto a no contraer compromisos de orden ideológico o político que afecten nuestra democracia, sino que estas relaciones sean con el único propósito de beneficiar al pueblo que ha sufrido tanto engaño y desencanto con todos los gobiernos que han llegado a la Presidencia.
Sólo el 38 por ciento de la población votó por el señor Daniel Ortega, sin embargo nos representa a todos los nicaragüenses. Por lo que has que demandar al Presidente que sus decisiones estén basadas en valores patrióticos y cívicos que fortalezcan la democracia y apoyen la empresa privada, para ejercer la Presidencia de la República al nivel de la excelencia y sea posible la realización de los sueños justos de cada nicaragüense, que son el respeto a la vida, un trabajo digno, y el ejercicio de sus libertades individuales.
Si se puede “el sueño nicaragüense” para dejar de anhelar el sueño americano.
Marta Cecilia Fiallos
Pleitos
El presidente Ortega debe encaminar sus esfuerzos a gobernar y mejorar la calidad de vida del pueblo y olvidarse del reclamo a Colombia ya decidido en la Corte Internacional .
Hay que respetar lo firmado y aceptado hace casi setenta años. El pueblo no necesita pleitos, necesita mejorar en todo: educación, empleo, tecnología, gobierno, etc.
Mejor sería que Nicaragua se aliara con los demás países y realizar coyunturas de beneficio para la búsqueda de un mejor desarrollo. Las luchas quedaron atrás sin resultados.
Armando Rojas
Cuba
Con respecto al artículo publicado el lunes 30 de julio del señor Douglas Carcache con el título “La libertad de decidir”, indudablemente que en Cuba hay muchas carencias y contradicciones a como tiene que haberlas en una sociedad acosada por décadas de bloqueo, a como las hay en toda sociedad.
En los Estados Unidos, que el señor Carcache pone como paradigma, hay miles de desamparados que viven y mueren en las calles, sin empleo y sin pan. Y no son casos de alcohólicos o drogadictos, son familias con padres y niños que no tienen dónde ir. En Cuba no se ve eso.
Carlos Meza
Chica Vaca
Mi respeto y mi cariño a la Chica Vaca, a quien miraba en las fiestas de Santo Domingo en los años cuarenta, cuando yo tenía más o menos 5 años de edad. ¡Es una persona que merece el respeto y el cariño de todos los nicaragüenses!
Róger Sánchez
Magisterio e impuesto
En estos días que visité a algunos amigos maestros de la capital, muy molestos me expresaron que han estado recibiendo notificación de la Alcaldía de Managua en las que les dicen que de no estar al día con el Impuesto de Bienes Inmuebles, se procederá a cobrarles por las vías judiciales, lo que implica un soberano golpe a los escuálidos salarios que hoy continúa teniendo el magisterio nacional.
Si la memoria no me falla, recuerdo que en diferentes momentos uno de los planteamientos de los sindicatos magisteriales han sido la exoneración de este impuesto de parte de las Alcaldías, de tal forma que el salario del magisterio no sea más golpeado. Sin embargo, en los años noventa únicamente se liberó a los maestros del pago del sticker de rodamiento, pero ¿cuántos maestros y maestras tienen un vehículo?
En otras alcaldías se les ha exonerado del pago de impuestos al momento que solicitan certificado de nacimiento, matrimonio o defunciones, pero estas se efectúan en aisladas épocas.
Es por eso que retomo la preocupación de los y las maestras y considero que el Alcalde de Managua y demás ciudades del interior del país deberían ser más consecuentes con el magisterio nacional, exonerándolo de este impuesto siempre y cuando se demuestre legalmente que ellos son verdaderos dueños en dominio y posesión. Es tiempo de dejar los discursos y promesas, los maestros y maestras urgentemente requieren que las autoridades municipales suspendan semejantes amenazas de llevarlos a los tribunales para obligarlos al pago de impuestos por sus viviendas.
Andrés Mendoza Bravo
Caso Bolaños Davis
El resultado de la aceptación o rechazo del diputado Bolaños Davis en la Asamblea es todo un acontecimiento monumental del escenario político nicaragüense. Si dicho representante continúa su gestión como en derecho corresponde, será una marca histórica señalando la esperada emancipación de los diputados comprometidos y obligados con su pueblo elector.
Si fuera rechazado, será el mismo mensaje triste del Legislativo de continuar favoreciendo los caprichos inconstitucionales de Ortega y sus compinches.
Carlos A. Aldana
Fotos públicas
En todos los países civilizados del mundo, los medios de comunicación utilizan la sátira política, con presidentes, magistrados, diputados, senadores, alcaldes etc.
De ninguna manera, se justifica el negar material gubernamental de uso público a cualquier medio de comunicación. En este caso particular se trata de negarle fotografías al Diario de los Nicaragüenses, LA PRENSA y esa disposición es un atropello a la libertad de prensa.
Es necesario que esta política de censura sea corregida lo más pronto posible por el Gobierno, de lo contrario sienta un mal precedente y lo que es peor ¿qué otras actividades e informaciones gubernamentales serán censuradas en Nicaragua?
Fernando Avellán