- Iglesia invitó a vivir una fiesta espiritual alejada de los vicios
CORRESPONSAL/ CARAZO
“Cambiar la copa de licor por un Dios de Amor” fue el mensaje principal que dio la Iglesia católica a los feligreses de Jinotepe, en la celebración ayer de las fiestas patronales de Santiago Apóstol, patrono de la ciudad.
La santa misa se ofició en la parroquia Santiago, la que fue presidida por monseñor Carlos Avilés Cantón, vicario general de Managua, mientras el vicario foráneo de Carazo, padre Rafael O’farril Bermúdez, invitó al pueblo a participar en todas las festividades.
El segundo día de las fiestas de Santiago estará a cargo de un comité, cuya dirección recae en el padre O’farril y el presbítero Armando Rodríguez, pero los acompaña un equipo de ocho personalidades que se encargan de mantener la tradición a falta de mayordomos.
CERO LICOR
El mensaje de la Iglesia se refleja en el programa de la fiesta donde se pide a los fieles descubrir el amor del Señor, dejando a un lado las bebidas alcohólicas. “Dios es bendición, salvación y alegría y no cervecería, ni borrachería”, dice el padre en su mensaje.
Desde la noche del martes la imagen fue trasladada a la Plaza Santiago, donde quedó en vela y hubo distribución de alimentos. Por la noche se rezó el Santo Rosario y hubo juego de pólvoras y una serenata a la medianoche, en honor al Santo.
Ayer miércoles el recorrido de la imagen de Santiago junto a San Antonio de Padua, San Sebastián y San Marcos, salió en horas del mediodía, seguido de bailantes y promesantes.
COMIDA PARA TODOS
La celebración de los jinotepinos se caracteriza por la repartición de mucha comida al pueblo, cabildos y bailes que acuden al centro de peregrinación.
Flor de María López, miembro del comité de fiesta, se mostró muy agradecida pues asegura que hubo bastante colaboración de parte del pueblo creyente que donó alimentos, reses, cerdos y otros, para alistar los nacatamales, buñuelos y refrescos tradicionales.
La fiesta de Jinotepe culmina el 5 de agosto con el retorno de las imágenes a sus templos.