(FOTOS/LA PRENSA/M. ESQUIVEL)

“es el momento de hacer un cambio drástico”

Omar Cisneros, el mánager de la Selección Nacional de Beisbol, que recién capturó una medalla de bronce que ha provocado las más diversas reacciones, da la impresión de haberse convertido en un “mal necesario” para la tropa nica. A muchos les desagrada que sea el líder del club, pero sin sus gestiones quizá ni se […]

  • Omar Cisneros, el mánager de la Selección Nacional de Beisbol, que recién capturó una medalla de bronce que ha provocado las más diversas reacciones, da la impresión de haberse convertido en un “mal necesario” para la tropa nica. A muchos les desagrada que sea el líder del club, pero sin sus gestiones quizá ni se podría viajar a los torneos

omar cisneros, mánager de la selección nacional de beisbol

Omar Cisneros ha capitaneado a la Selección Nacional de Beisbol a través de muchas tormentas. Quizá por eso no le rehúye al cuestionamiento más retador, ni se siente intimidado por el fuego cruzado de fanáticos y periodistas, desatado luego de la última gira a los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, Brasil.

La tropa nica regresó con medalla de bronce. Es apenas la tercera que se captura en unos juegos continentales. Deberíamos estar orgullosos de ello. Pero en cambio, hay un gran debate. El balance de 1-3 con que terminó el equipo y haber obtenido la presea sin necesidad de jugar, quitan méritos al logro conseguido.

“Yo mismo sé que la medalla que trajimos no tiene todo el brillo que nos hubiera gustado que tuviera. Y así se lo dije a los muchachos de la Selección en cuanto nos la dieron en Brasil”, señala Cisneros, quien días atrás se había limitado a decir que “medalla es medalla” y para ellos “sí tenía mucho valor”. Ahora el discurso, es distinto.

Pero no es la primera vez que Omar da marcha atrás. Un día calificó de basura el juego de los muchachos, para más adelante reconocer que se habían fajado con Dominicana. Y terminó señalando que el beisbol nacional requiere de una transformación seria, de directivos y jugadores.

¿Y los técnicos?, preguntamos a Omar, quizá el más accesible de los mentores del beisbol nacional.

También tenemos que ser cambiados. Yo coincido con ustedes en que el beisbol nacional requiere de una revisión seria, y eso incluye a nosotros los técnicos. Si se nos evalúa y se cree que ya no somos útiles, pues que nos cambien.

¿Cuál es tu valoración del trabajo de la Selección en Brasil?

Con vos me voy a sincerar por el aprecio y el respeto que te tengo. Yo no estoy conforme con lo que hicimos. Así se los dije a los muchachos. No hicimos el trabajo como debíamos hacerlo. Y un equipo que no hace los fundamentos, no puede ganar. Deslucimos ante Brasil.

¿Y por qué no se hicieron los fundamentos técnicos que todo equipo debe manejar?

Porque nos perdimos. Teníamos la cabeza en otro lado. Estábamos pensando en las maletas, en los bates y los guantes que se habían quedado en Panamá. No sé si sabés, pero ese día ante Brasil, jugamos con nueve pares de zapatos, teníamos cuatro bates, en fin, aquello era un relajo total.

¿Y eso por qué pasó?

Porque la línea aérea los dejó en Panamá. Aparentemente había mucha demanda para ir a Brasil y nuestras maletas se quedaron en Panamá. Eso nos alteró a todos y teníamos que estar prestándonos ropa y zapatos entre nosotros.

¿Pero por qué se esperó hasta el último día para viajar desde Panamá?

Esa fue la decisión de la Feniba. Y cuando se hace todo a última hora, pues pueden ocurrir esas fallas.

¿Pero entonces el problema de las maletas fue la diferencia entre hacer o no un buen papel en los Juegos?

No, no he dicho. Lo cito como un ejemplo de que cuando se hacen las cosas sin planificación, no pueden salir bien. La Feniba trató de que nos fogueáramos en Panamá, pero en diez días era imposible hacer el team-work. Así que no lucimos bien, porque no estábamos preparados para eso, para lucir bien.

hay que hacer un cambio

¿Por qué siempre pasa esto? Da la impresión que no aprendemos de los errores que nos pasan todos los años.

Yo creo que ha llegado el momento de hacer un cambio drástico en el beisbol nacional. Desde nosotros hasta los jugadores. Es el momento de darle chance a los dirigentes y a los peloteros jóvenes y hacer en el beisbol lo que no hemos hecho y es darle la atención que se merecen los niños y los jóvenes. Si no hacemos el cambio, la crisis del beisbol va a llegar a unos niveles insostenibles.

¿Qué se puede hacer de manera concreta a lo inmediato?

Nosotros le pasamos a Feniba un informe del trabajo en Río de Janeiro. Le hablamos sobre los jugadores que creemos que ya cumplieron su ciclo, pero también le dimos una lista de 40 peloteros que bien podrían ser la Preselección Nacional para próximos torneos y comenzar a trabajar temprano con ellos.

¿Hay muchos jugadores que ya no dan más para la Selección Nacional?

Sí, hay algunos que no van a dar más, pero yo coincido con vos en que no importa la edad. Si un jugador rinde, tiene que estar en el equipo. Por ejemplo, si Henry Roa, Norman Cardoze y Jorge Luis Avellán siguen rindiendo, ¿por qué los vas a cambiar? En el equipo debe estar los que se ganen el puesto.

Un día criticaste la actitud de algunos jugadores. Dijiste que sólo iban a ver las muchachas que pasaban a su alrededor y no se concentraban en los juegos…

Lo que pasa es que a veces uno se molesta porque algunos de los muchachos tienen su mente en otro lado y no en el juego, pero de manera general, se hizo lo que se pudo. Fijate por ejemplo, el asunto de los viáticos fue una distracción. Se entregan de forma irregular y eso crea inconformidad en el grupo. Todo eso tiene que superarse con los nuevos jugadores que ya tiene Feniba en la lista.

¿Y no pasaste lista de técnicos que los pueden sustituir a ustedes?

Bueno, eso corresponde a la Feniba. Si la Feniba considera que a nosotros los técnicos se nos debe cambiar, que se sienta libre de hacerlo. Yo ya llevo 20 años vinculado al equipo nacional y es probable que ya sea el tiempo necesario para que sea cambiado.

Pero se afirma que como vos conseguís la ayuda para que el equipo viaje, estás “sembrado”. ¿Es así?

No. Yo le digo a don Carlos García que podía contar con mi ayuda siempre, sea o no sea yo el mánager del equipo. Yo soy un hombre de beisbol y estoy dispuesto a ayudar siempre que sea necesario.

¿Por qué a vos te ayudan las empresas y a la Feniba no?

Eso preguntáselo a la Feniba.

Pero esa es una gran ventaja que tenés respecto a otros técnicos…

Claro, pero se debe a que quienes me han facilitado respaldo para el equipo confían en mí, saben que el dinero va a parar a las manos de la gente para la cual fue solicitado.

¿Y la Feniba no lo hace así?

También preguntáselo a ellos. Yo respondo por mí. Más, no sé.

¿Y vos les entregás cuentas a las empresas que te ayudan?

Claro. ¿Por qué creés que me siguen ayudando? Es más, fijate que ya tengo la promesa de ayuda para los juveniles que van a México. ¿Vos creés que si desconfiaran de mí lo harían? Sin embargo, voy a ayudar y yo no soy parte de ese equipo. Pero si se considera que ya no soy útil, pues que me lo digan.

“Me gustaría presidir la Feniba”

A Omar Cisneros se le ha considerado el mánager que mejor relación ha establecido con los jugadores del beisbol nacional en los últimos tiempos. Otros lo califican como “alcahuete” de ellos. Sin embargo, el mentor considera que ha llegado el momento de realizar un trabajo serio en el beisbol pinolero.

“Hay que reestructurar el beisbol nacional y eso tiene que ver con que todos cambiemos de actitud. Yo reconozco que muchas veces bromeo y ando con jugarretas, pero ha llegado el momento de cambiar y comenzar a trabajar en serio. Si no lo hacemos, el beisbol se cae”, dice Cisneros.

Omar, se afirma que ustedes los técnicos son un círculo que controla la Selección y deciden quién entra y quién sale, ¿es así?

No es cierto. Nosotros los técnicos nunca nos hemos sentido fijos. Lo que pasa es que entre Julio Sánchez, Ramiro Toruño y ahora Cairo Murillo, hay un nivel de confianza y además son gente muy capaz. Te estoy hablando de personas que llevan casi 20 años en el equipo.

¿Y nadie más ingreso al círculo…

Es que no existe ningún círculo. Es más, te voy a decir algo. Nosotros pedimos a Davis Hodgson y a Hubert Silva este año y por diversas razones, ninguno se reporta al equipo. Pero quiero dejarte claro que no hay tal círculo, o argolla pues. El equipo no es de propiedad nuestra.

¿Cómo creés que te perciben en la Feniba?

Eso habría que preguntárselo a ellos, a los directivos, pero te puedo decir, que tengo una magnífica relación con don Carlos García y le he prometido que le voy a seguir ayudando esté o no esté en el equipo nacional. Pero claro, necesitamos hacer cambios fuertes.

¿Es cierto que quisieras ser presidente de la Feniba?

Sí me gustaría. Tal vez no ahorita porque ahí está don Carlos e independientemente de sus fallas y sus aciertos y por todo lo que ha hecho, merece respeto, pero tal vez en el futuro me gustaría presidir la Feniba. En este momento, quizá lo que más me gustaría hacer es un trabajo como de gerente. El equipo de Estados Unidos anda de gerente a un tipo que fue jugador, técnico y directivo. A ese, ¿quién lo va a engañar si conoce todos los ámbitos del juego?

Una vez dijiste que para reemplazar a don Carlos García sólo te faltaban los números de teléfono que él tiene…

(Se ríe) Eso es pura fregadera. Vos sabés que a veces uno se pone a hablar tonteras, pero sí me gustaría ayudar al beisbol y si se puede desde la Feniba, pues mejor todavía, pero no es que esté pensando en tumbar a nadie o cosa parecida. Por ahora me siento satisfecho por ayudar. Ojalá que podamos cambiar el beisbol.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí