- Espera que EE.UU. se lo entregue
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El Gobierno de Panamá ha hecho de momento todo lo que podía para conseguir que el ex general Manuel Antonio Noriega sea extraditado a este país y esperará a lo que decidan las autoridades estadounidenses para actuar en consecuencia, dijo el jueves a Acan-Efe el canciller panameño, Samuel Lewis.
“El Estado panameño ha dado cumplimiento a todos los requisitos para sustentar la solicitud de extradición de Manuel Antonio Noriega”, dijo Lewis, también vicepresidente primero del gobierno panameño.
“La decisión final corresponde al Estado en cuyo territorio y bajo cuya custodia se encuentra la persona reclamada en extradición. Cualquier paso adicional será el que dicten las circunstancias”, agregó el jefe de la diplomacia panameña en declaraciones exclusivas a Acan-Efe.
Lewis explicó que la petición panameña a EE.UU. para conseguir la extradición de Noriega “fue interpuesta en 1991 y ratificada en abril del 2006 y en enero del 2007”.
Esta petición “se funda en tres expedientes judiciales, siendo el más importante el de la condena por veinte años de prisión por el homicidio del médico Hugo Spadafora”, precisó el ministro.
Fuerzas estadounidenses capturaron a Noriega luego de la invasión militar de 1989 ordenada por el ex presidente George H.W. Bush, en parte debido a los vínculos de Noriega con narcotraficantes. Luego se descubrió que el ex gobernante panameño había figurado en la nómina de pago de la CIA durante varios años y ayudó a Estados Unidos en diferentes partes de América Latina.
Noriega fue declarado culpable en 1991 de proteger los embarques de cocaína colombiana con destino a Estados Unidos durante su paso por Panamá en la década de 1980 y se le sentenció a 30 años de prisión.
Esa sentencia fue reducida por buena conducta y Noriega podrá salir de prisión el 9 de septiembre.
Francia pidió en abril de 2004 la extradición de Noriega, quien fue condenado en 1999 a 10 años de prisión y cuantiosas multas por el Tribunal Correccional de París, que le juzgó en ausencia por blanqueo de dinero procedente del narcotráfico.
Lewis aclaró que Panamá no ha invocado, para obtener su repatriación o extradición, la condición de prisionero de guerra bajo la cual fue capturado, juzgado y condenado por Estados Unidos.
“El gobierno de Panamá no puede invocar ninguna condición, la de prisionero de guerra, por ejemplo, que no haya sido reconocida y decidida por los tribunales panameños” dijo el canciller.
“En todo caso, tal condición corresponde examinarla a los organismos judiciales de Estados Unidos que atienden el tema, los cuales, seguramente, analizarán el contenido, los alcances y las consecuencias de tal condición en relación con las materias relativas a la extradición”, agregó al respecto.